En lugar de ir a la iglesia, la familia Yeldell simplemente se instaló en la sala de estar de su casa y recibió a un grupo de feligreses.
Las "iglesias caseras`` son un cambio fundamental en la forma en que los cristianos de Estados Unidos conciben la religión. Olvídese de los sermones, de las iglesias costosas y de las multitudes anónimas, proclaman. Estos grupos de oraciones consisten generalmente en entre 12 y 15 personas que hablan de lo que pasa con sus vidas y buscan guía en las Escrituras. "Parte del atractivo de esto es el deseo de volver a una manifestación de la iglesia más sencilla``, expresó Ed Stetzer, profesor de un seminario y presidente de Lifeway Research. "Para muchos, la iglesia es como un negocio y ellos lo único que quieren es vivir como lo indica la Biblia``, agregó.
Estas manifestaciones de la fe son más comunes en países donde el cristianismo no es la religión mayoritaria. Un estudio del Barna Group sobre religión y sociedad, calcula que entre 6 y 12 millones de personas practican la religión de esta forma. Otro estudio del Pew Forum realizado el año pasado indicó que el 9% de los protestantes realizan servicios en sus casas.
"Lo único constante en estos servicios de entrecasa es que todos son diferentes``, declaró Robert Yeldell.
La reunión en la casa de Yeldell cuenta con varios niños que hacen travesuras. Después de pasar un rato juntos, todos se sientan en la mesa de la cocina para observar la eucaristía con una oración, pedacitos de pan de masa fermentada y vino tinto en vasos de plástico. Los niños beben jugo de uvas.
La celebración continúa con una comida de sobrantes. Luego regresan a la sala de estar, alguien toma una guitarra y todos cantan temas religiosos.
Durante la sesión se discute si hay que organizar colectas para ayudar a los pobres. La mayoría prefiere donar sólo cuando surge una necesidad o una causa noble.
"La mayoría de estas iglesias de entrecasa son creadas por cristianos que tratan de vivir como Jesús las 24 horas del día``, afirmó Tony Dale, de Austin, Texas.
Los servicios se hacen en casas distintas de los miembros de la iglesia. Si atraen a más de 15 personas, el grupo se divide en dos. (AP)