La economía de Estados Unidos lucha por subir la cuesta luego de la recesión: el crecimiento se desaceleró en la primavera boreal, afectado por el comercio exterior y el enlentecimiento del consumo.
El crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró claramente en el segundo trimestre, y más de lo previsto, según cifras oficiales publicadas hoy.
El Producto Interior Bruto del país aumentó en el segundo trimestre 2,4% en ritmo anual con respecto al primero, indicó la primera estimación del PIB de ese período del Departamento de Comercio.
Es la tasa de crecimiento más débil medida en Estados Unidos desde los tres meses del verano de 2009, que marcó el comienzo de la recuperación de la primera economía mundial.
La cifra oficial es inferior a las expectativas de los analistas, que en promedio estimaban el crecimiento en 2,5%.
Esto representa una desaceleración con respecto al primer trimestre, donde el crecimiento alcanzó 3,7%, según una nueva estimación --en fuerte alza con respecto a la cifra dada un mes antes (+1,0)-- difundida en ocasión de la revisión anual de los datos del PIB.
Esta revisión, que se remonta hasta 2006, muestra que la gran recesión comenzada en diciembre de 2007 fue más fuerte de lo que se estimaba oficialmente hasta el momento.
La caída acumulada del PIB entre el invierno de 2008 y la primavera de 2009 alcanzó 4,1%, según el nuevo informe del Departamento de Comercio, que revisó al alza de 0,2 puntos, a 2,6%, el retroceso del PIB en todo 2009.
No obstante, la principal asesora en economía del presidente Barack Obama, Christina Romer, afirmó que la economía estadounidense se está expandiendo a una tasa "sólida".
Romer saludó el cuarto trimestre consecutivo de crecimiento, tras una profunda recesión, pero admitió que "está claro que falta mucho trabajo por hacer".
"La sólida tasa de crecimiento indica que el proceso de recuperación constante de la recesión continúa", afirmó. "Sin embargo, es preciso un crecimiento más rápido para conseguir reducciones substanciales en el desempleo".
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs consideró que estas cifras muestran que la economía estadounidense viene luchando con "el viento en contra".
"Lo que ha sucedido en Europa, lo que pasó en Grecia, ha jugado como viento en contra", añadió Gibbs durante un encuentro con la prensa en el avión que traslada al presidente Obama a Detroit (Michigan, norte), donde visitará dos fábricas de automóviles.
El FMI había advertido en la noche del jueves que podría ser necesario incrementar los estímulos para dar otro impulso a la "lenta" recuperación económica de Estados Unidos, en el marco de un duro debate político en Washington.
"Se necesita más acción decisiva para alcanzar un crecimiento estable a medio plazo y limitar los riesgos de efectos internacionales adversos", dijeron directores del Fondo.
El presidente estadounidense Barack Obama ha chocado con los republicanos sobre la necesidad de que el gobierno ayude a la economía, llevando el tema del gasto a ser una de las batallas políticas más duras disputadas en Washington.
"El crecimiento de la economía estadounidense sigue cojeando y muy dependiente del apoyo del Estado", considera Sal Guatieri, economista de BMO Capital Markets, quien pronostica otro retroceso del 2% en el segundo semestre.
"Podríamos ser más optimistas si las empresas orientaran sus gastos hacia las contrataciones en vez de hacia las máquinas", añadió, esto permitiría ayudar a los consumidores "a salir de la estrechez".
Los críticos de Obama afirman que su política de intervencionismo estatal está poniendo en riesgo el futuro de los estadounidenses ampliando la deuda del país para gastos de estímulo que no dan resultado.
AFP