MATÍAS CASTRO
Por segunda vez en un año los dos actores uruguayos más requeridos se cruzaron en el cine. Con carreras muy distintas, Daniel Hendler y César Troncoso coincidieron en la brasileña "Cabeca a prêmio", que se estrena en Brasil el 20 de agosto.
Daniel Hendler dirigió a César Troncoso en mayo de 2009 cuando filmó en Montevideo su ópera prima como realizador, Norberto apenas tarde. Poco después se reencontraron en Brasil, en la localidad de Campo Grande, Mato Grosso do Sul, para filmar escenas de la película Cabeca a prêmio. Ahí los había convocado el actor y director Marco Ricca, amigo y admirador de ambos. Norberto apenas tarde no tiene aún fecha de estreno prevista ni en Uruguay ni en Argentina. Cabeca a prêmio se estrenará comercialmente el 20 de agosto en Brasil, después de varios meses de presentaciones puntuales en muchos festivales.
"Daniel es un tipo encantador y eso se transmite en sus climas de rodaje", decía Troncoso en nota telefónica con El País. "En Cabeca a prêmio a él le pasó lo mismo que conmigo, Marco lo llamó porque lo quería de verdad. Llamó a varios amigos para esto".
encuentros. Esta película se basa en una novela de Marcal Aquino y el guión está firmado por el propio Ricca y Felipe Braga (no es el único con este apellido en el film, ya que también actúan Ana y la ascendente Alice Braga). La historia trata sobre dos hermanos, Miro y Abílio (interpretados por los brasileños Fulvio Stefanini y Otávio Muller), que se dedican a la actividad agropecuaria y están involucrados con el narcotráfico.
Hendler, que tiene un papel más extenso que el de Troncoso, interpreta al piloto de avión de la familia. Tiene una relación afectiva con el personaje de Alice Braga y despierta recelos por parte de los demás. Y en un ambiente como el de estos narcotraficantes, su situación solamente puede dar pie a una persecución. Las historias y los personajes de la película se cruzan numerosas veces y permiten que la trama se desarrolle en distintos escenarios de Brasil, Paraguay y Bolivia.
A pesar de la impronta policial que tiene el film, lo que le tocó a Troncoso no implicó un entrenamiento especial en el uso de armas ni un trabajo específico para la acción. Según cuenta, el trabajo le insumió unos ocho o nueve días en total, incluyendo los ensayos y lecturas previas en San Pablo y luego los días de rodaje propiamente dicho.
"En cierto momento pensamos que yo podía hacer de boliviano, pero eso era meterse en camisa de once varas porque lo que precisaban era una persona que no hablara portugués", cuenta Troncoso. Finalmente optaron por no identificar la nacionalidad de su personaje, con lo que simplemente terminó siendo el contacto del personaje de Hendler en la frontera para conseguir armas.
"Fue el más pequeño de los trabajos que yo he hecho allá", agrega. Troncoso se refiere a que desde hace un tiempo ha logrado una buena cantidad de trabajos en cine y televisión de Brasil. Si bien en su mayoría han sido papeles chicos, ha tenido algunos destaques y, sobre todo, cierta continuidad.
Además de esto participará dentro de poco en una película del uruguayo radicado en Venezuela José Ramón Novoa. El film, que será un thriller, se rodará en Uruguay en las próximas semanas, bajo la dirección del hijo de Novoa, y en él Troncoso interpreta a un policía. Además trabaja en la segunda temporada de la serie Charly en el aire, espera el estreno de tres películas uruguayas donde actúa y se prepara para volver a filmar en Brasil a fin de año, de la mano del director Paulo Nascimento. En este film interpretará a un argentino, veterano de la guerra de las Malvinas, que vive una historia de amor con una brasileña.
Si Hendler es el actor uruguayo más prestigioso fuera de fronteras, Troncoso es el actor más convocado de los que actualmente trabajan en cine.
"Es una película con un presupuesto mayor a los que estamos acostumbrados en Uruguay", dice con respecto a Cabeca a prêmio. "Por lo demás sigue siendo cine. En algún momento tuve la curiosidad de ver qué pasa con el cine que se hace con otros presupuestos. Pero básicamente es más de lo mismo, más allá de las diferencias del personaje que hagas. Supongo que las diferencias aparecen cuando trabajas con pantalla azul. Pero casi todo el cine brasileño tiene presupuestos mucho mayores al nuestro, aún para las historias intimistas más parecidas a las que hacemos acá".
Troncoso y Ricca se conocieron en un festival de cine al que ambos habían sido invitados como actores, el uruguayo por El baño del Papa y el brasileño por La vía láctea. Se vieron algunas veces más y hablaron sobre hacer un proyecto juntos, cosa que se materializó en el rodaje del año pasado.
Evaluaciones. A esta altura Troncoso puede comparar tranquilamente cinematografías y hacer una evaluación de la carrera actoral. Pero con sorpresiva humildad para alguien de su peso, sostiene: "El cine nacional no termina de tener cifras interesantes para un actor. Uno hace las películas porque son interesantes artísticamente y porque te gusta el proyecto, pero no podés cobrar lo que desearías". En Brasil le ha tocado cierta continuidad, aunque desde su punto de vista todavía no está claro si es solo coincidencia o habrá más trabajos por delante. En uno de sus últimos papeles en ese país, por ejemplo, entró al proyecto porque los coproductores venezolanos se retiraron, con lo que un personaje que iba a ser venezolano quedó en sus manos.
"Me gusta hacer cine y teatro y trato de armar como un punto de partida para mostrar mi capacidad como actor. Pero me lo estoy tomando con calma porque vivo en Uruguay", agrega. Y no deja de trabajar, respondiendo a muchos proyectos en su país.
Dentro de todo este trabajo, la experiencia con Hendler le sirvió tanto como ser dirigido por Roberto Suárez en la película Ojos de madera. "Trabajando con él me di cuenta que Daniel es un tipo con las ideas muy claras, que dirige desde el lugar del actor. Es como Suárez, por ser actor sabe que lo que te pide es algo posible".