Un fallo judicial amparó en 2009 a Leonardo Ferreyra, diagnosticado VIH positivo en 1995, y ordenó a la mutualista Médica Uruguaya que le cambiara de médico. La nueva infectóloga que atendió a Ferreyra ordenó un nuevo plan de tratamiento, en base a los antirretrovirales Truvada y Atazanavir, pero "la dirección técnica de Médica Uruguaya se negó a proveerme de esta medicación alegando que no se encuentran incluidos en el Formulario Terapéutico de Medicamentos (FTM) por tanto no están obligados a hacerlo", expresa el paciente en una carta dirigida al ministro de Salud Pública, Daniel Olesker, que Ferreyra hizo llegar también a El País.
En la carta solicita al ministro que "intervenga" para que esos medicamentos sean incluidos en el FTM. Ferreyra recibió una donación internacional de estos fármacos para atenderse durante 12 meses.