Las polémicas de la supermodelo británica por el uso de drogas casi en público han quedado atrás. Ahora es tiempo de fuerzas sobrenaturales. Es que no hay dinero ni lujos que prevengan contra los cruces del más allá, porque acaba de contratar a un chamán para que limpie su casa por medio de una ceremonia religiosa. Un robo por 80 mil dólares, inundaciones de aguas residuales con daños por 100 mil son los episodios de "mala suerte". En la casa, con ella, vive el músico Jamie Hince y su hija Grace Lila y allí, desde hace varios meses, se notan episodios de "mala energía". De acuerdo a la prensa británica todo este movimiento se origina en las creencias de Jamie, quien habría convencido a la supermodelo para gastar dinero en esta limpieza.