PABLO ANTÚNEZ
El titular del Instituto Nacional de Carnes, Luis Fratti, defendió la ley que creó a la entidad y dijo que "integrar más privados a la Junta Directiva es diluir la presencia del Ejecutivo". Criticó "los ataques de reformismo" cuando lo que hay está bien.
En la actual integración de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC) "hay equilibrio", afirmó su titular, Fratti. En ella no tiene mayoría el Poder Ejecutivo frente a los privados, pero sí un doble voto y las gremiales que están representadas en la Junta Directiva, están en las dos puntas: producción e industrialización del ganado.
Con estas declaraciones el jerarca salió al cruce de los reclamos de los carniceros, frigoríficos de abasto, algunas gremiales de ganaderos, suinocultores y avicultores, cuando todos hacen gestiones en el Parlamento para modificar la actual ley del INAC.
Según Fratti, "ese equilibrio es el que posibilita que el Ejecutivo pueda actuar, algunas veces del lado de los productores y otras del lado de los industriales".
Aclarando que todos los sectores que hoy buscan estar representados en la Junta Directiva, "tienen las puertas abiertas para plantear sus problemas", Fratti criticó "los ataques de reformismo", cuando apuntan a tocar "lo que está funcionando bien". En paralelo, admitió que todos los planteos que escucha para incorporar gente a la Junta Directiva apuntan a incorporar más privados.
"A nadie se le ocurrió aumentar más delegados del Ejecutivo. La intención es diluir la presencia del gobierno en la Junta Directiva y en un país pequeño como el nuestro, que las decisiones pasen únicamente por el sector privado, puede provocar que el Ministerio de Ganadería determine aplicar una política cárnica y que en la Junta Directiva se decida hacer otra", advirtió.
Y fue más a fondo con las críticas al decir que "hay gremiales que pretenden ser incluidas al INAC a las que se les manda el boletín semanal y dicen que no es de su interés. No sé si tiene alguna miel especial sentarse en las sillas del INAC", cuestionó. También hay gente que busca ser integrada y "nunca le importó saber algo más del organismo".
Más allá de que hoy la legislación vigente no permite integrar más gremiales al organismo, Fratti dijo que planteó muchas veces "la creación de juntas asesoras que puedan funcionar y cuando no se les pueda dar una respuesta a sus planteos, serán invitadas a la Junta Directiva para escucharlas".
Según su visión, la institución "está marchando razonablemente bien" y puede haber "una decena de instituciones que reformar antes que INAC".
Poner el foco en lo que funciona bien "es como atajar el puntero de la carrera de bicicletas en vez de soplar al que lo vino a levantar el camión, porque está abandonando esa carrera". Remató con que "si INAC es un desastre, capaz que lo primero es cambiar al presidente, porque no lo hace funcionar bien, pero la estructura que se le dio a la institución ha sido de mucha flexibilidad".
Un paso histórico
La mayoría de la carne bovina que Uruguay exporta a China es desosada y desde el Instituto Nacional de Carnes se apuntará a promover la colocación de cortes con hueso.
"Estamos habilitados para ingresar con ese producto, pero no se estaba utilizando. Es un nicho a explotar y el circuito gastronómico está interesado", aseguró el presidente del organismo y comisario de la feria de Shanghai, Luis Alfredo Fratti.
Por primera vez en la historia del organismo, se hará en China una degustación de carne con hueso a nivel de alta gastronomía. "A Uruguay le abriría un espectro de venta a buenos valores en un rubro que habitualmente no vendemos, porque más del 80% de la exportación de carnes es con desosado".
En el caso de Uruguay, China importó más carne que Israel, que es un habitual y tradicional cliente de los frigoríficos locales. En lo que va del año importó 11.844 toneladas (peso canal) y en este mercado, la carne uruguaya compite con la australiana, que es un potencial abastecedor.