MATÍAS CASTRO
Si los fanáticos del cómic antes eran vistos con prejuicio, hoy son clave en las estrategias de marketing de la industria del entretenimiento. Y por eso la convención de cómics de San Diego, Estados Unidos, tiene repercusiones fuera de fronteras.
Desde estrellas de cine como Sylvester Stallone hasta Angelina Jolie, las celebridades y, sobre todo, los productores detrás de sus películas, aprovecharon las 130 mil personas que en cuatro días pasaron por la Comicon para lanzar sus últimas producciones. Esta convención no es la más grande del mundo, ya que la Comiket en Japón, el festival de Angouleme en Francia e incluso la Semana Negra de Gijón convocan mucho más público. Pero es el que tiene más impacto mediático fuera de fronteras.
Si Stallone y sus compañeros de reparto hacen una conferencia ante seis mil personas en Comicon, presentando su película Los prescindibles (The expendables), una hora más tarde You Tube tendrá varios videos filmados con celulares por algunos de los concurrentes. En cuestión de horas esos videos serán vistos por decenas de miles de aficionados de todo el mundo. A esto se suma la cobertura oficial de medios de prensa que colocan en sus páginas videos bien grabados de parte de las conferencias.
Este año uno de los cambios que presentó la convención fue la presencia más fuerte de producciones televisivas. True blood, sobre vampiros, tuvo un panel en el que estuvieron presentes sus protagonistas. También se hizo un fuerte lanzamiento de The walking dead, inminente serie sobre zombies. Pero también hubo lugar para presentaciones que no tenían que ver con temas tan afines al comic, como la conferencia sobre la quinta temporada de Dexter, en la que Michael Hall y Jennifer Carpenter dieron algunas pistas de lo que se podrá ver a partir de setiembre. Todas estas presentaciones se aprovecharon del mismo fenómeno: la avidez de los fanáticos por ver adelantos de lo que les gusta y por escuchar en vivo a sus actores favoritos.
Claro que este es el costado mediático del asunto, porque la planta física del evento sigue dedicada a las historietas y sus subproductos. Las grandes editoriales y los independientes contratan allí espacios para vender sus publicaciones y plantear ofertas de todo tipo y color. Además de esto llevan a sus autores, muchos de los cuales tienen el mismo arrastre que las estrellas del cine, para dar conferencias de mucha convocatoria.
Otro de los puntos clásicos de este evento es el del mercado. Las editoriales disponen personal que revisa carpetas de dibujantes de todo el mundo en busca de nuevos talentos mientras que editores de otros países hacen negocios de compra y venta de derechos de obras.
Y como ocurre en todo el mundo, uno de los factores que más llama la atención al público es el cosplay, o sea, los disfraces. Las competencias de este tema se vuelven cada día más populares y en Comicon los desfiles de "cosplayers" son interminables. Pero no es solo cuestión de competencia, porque exhibir la pasión por algo (como puede pasar con el más furibundo hincha de Peñarol o Nacional) y sentirse parte de un grupo, además de las ganas de divertirse sin vergüenza, están entre los motivos para esto.
Al igual que otros grandes eventos de historieta del mundo, la Comicon, celebrada al sur de Los Angeles, California, comenzó como una iniciativa pequeña. Cuando se celebró por primera vez hace 41 años, asistieron unas 300 personas. El gran salto mediático e internacional lo pegó realmente en esta ultima década, con la popularización de las películas y series basadas en historietas. Esa alianza estratégica de medios se reflejó en la convención al punto que hasta Stallone, cuya película no tiene que ver con el tema, está allí.
Las reacciones del público son fundamentales para medir futuros estrenos en el cine. Si son frías, habrá que prever una llegada regular a las salas, o incluso un fracaso. Si son eufóricas, se asegurará, cuando menos, un buen fin de semana de estreno. Los fanáticos y su apropiación de los medios digitales tienen en esta carrera casi tanto peso, o incluso más, como un aviso de página completa en el New York Times. Es que forman redes que se extienden y que para alimentarlas solo hay que armar una buena conferencia con una figura importante. Del cine, de la televisión, del cómic e incluso de los videojuegos.
Simbiosis: Como parte del público se disfraza, varias estrellas de cine se disfrazaron también.