DANIEL ISGLEAS
La interna blanca se volvió a poner tensa cuando Lacalle respondió a cuestionamientos que le hizo Larrañaga al reclamar una autocrítica sobre el resultado electoral, aclarando que no se parece a "un ombú" sino a "un tala" que tiene "espinas".
Al inicio mismo de la reunión de la Agrupación Nacional de Gobierno y en presencia de los dirigentes que pasarán a ocupar cargos en el Estado, el presidente del Directorio nacionalista Luis Alberto Lacalle respondió las críticas del líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, quien, mientras se encontraba en el exterior, lo había llamado "tapón", -en relación a la renovación generacional partidaria- y también "ombú", por "no dejar que a su alrededor crezca el pasto".
Lacalle dijo que no estaba dispuesto a "permitir" una afirmación de esa naturaleza.
"Quiero decir que no me gusta esa imagen pastoril. Yo no soy un ombú, que es un árbol que no sirve para nada", sino que "soy un tala, que es un árbol que crece entre las piedras y tiene espinas; pero también tiene flores muy dulces", señaló el presidente del Directorio nacionalista según relataron a El País participantes de la reunión.
Dos semanas atrás y cuando Lacalle estaba en España, Larrañaga exigió la convocatoria partidaria para una reflexión sobre los resultados electorales, ocasión en la que criticó a Lacalle. "El Partido Nacional se merece una autocrítica. El Partido no debe tener, ni va a tener una suerte de tapón llamado Lacalle", enfatizó el líder de Alianza Nacional, quien afirmó luego: "no vamos a permitir que desde el Directorio se aplique una suerte de política de ombú que no deja que a su alrededor crezca ni el pasto".
Tras la advertencia de Lacalle de ayer, Larrañaga respondió que se hacía "totalmente responsable" por esas consideraciones hechas al diario El Observador el viernes 9. A continuación, intervino el senador Sergio Abreu para poner paños fríos y, de paso, enviar un mensaje a los dirigentes presentes.
"Esto no le hace bien al Partido", porque "son expresiones que no reflejan lo que la gente espera, que es ser la columna vertebral de un proyecto de país", agregó el senador, según los informantes. Y más que "las diferencias entre los líderes", lo que la gente está esperando es que sea "un interlocutor válido" y un "defensor de los humildes".
PERSECUCIÓN. En la reunión de la Agrupación de Gobierno nacionalista se acordó que los representantes blancos en los organismos del Estado asumen con una misión precisa: evitar la "persecución política" y "discriminación" que han sufrido en los últimos años los funcionarios públicos no frenteamplistas. Se les pidió que informen regularmente a la autoridad partidaria para poder hacer un seguimiento político sobre la gestión de las empresas en las que se desempeñarán. También se les encomendó que "traten de corregir los actos discriminatorios que hubo en los últimos años" para que "no se repitan", explicó el vocero de la reunión, Francisco Gallinal.
El pedido expreso fue que "defiendan a todos" los funcionarios públicos de esas "discriminaciones", aunque no sean nacionalistas. "Lamentablemente muchos fueron perseguidos por no pensar como el Frente Amplio", dijo Gallinal.
Eso "se sufrió duramente", agregó. Según el senador, hubo numerosas denuncias de practicas discriminatorias por razones políticas en varios organismos públicos, particularmente en Antel y en OSE.
En la Agrupación de Gobierno se coincidió en que la integración de representantes de la oposición a los organismos servirá para tratar de evitar estas situaciones.
Manda el Directorio
La Agrupación Nacional de Gobierno se reunió ayer por primera vez para instruir a los representantes partidarios sobre las funciones que cumplirán en los organismos del Estado. El Partido Nacional tiene ahora una estructura como establece su carta orgánica, compuesta por la Convención Nacional, el Directorio, la Agrupación Parlamentaria y la Agrupación de Gobierno. Las decisiones políticas las tomará el Directorio.