El gobierno argentino flexibilizará las condiciones para el ingreso de capitales extranjeros. Un proyecto que redactó Economía prevé eliminar los encajes obligatorios del 30%, aunque los inversores deberán permanecer un año en el país.
El Ministerio de Economía argentino terminó de redactar un proyecto de ley que tiene como objetivo flexibilizar el ingreso de capitales extranjeros a Argentina.
Según publicó el diario porteño Ámbito Financiero en su edición de ayer, la expectativa en el mercado es que la presidenta argentina, Cristina Fernández, haga pública esta iniciativa en el 156º aniversario de la Bolsa de Comercio el próximo martes 27 de julio.
La nueva normativa elimina el 30% de encaje que se aplica a los capitales del exterior para inversiones financieras. Según una normativa del año 2005, los fondos deben quedar inmovilizados por el termino de un año y no reciben ninguna tasa.
No obstante, la flexibilización no sería total con el nuevo proyecto que preparó Economía. Sin bien los fondos podrán ingresar sin restricciones, tienen limitada su salida durante un año. Así cualquier inversor del exterior que compre acciones o bonos tendrá la posibilidad de desprenderse del papel, pero deberá cumplir con el plazo mínimo de un año de permanencia adentro del mercado local.
Según Ámbito Financiero, la posibilidad de eliminar el encaje que estaba regulado para las inversiones financieras que entran del exterior, usualmente conocidos como "capitales golondrinas", había sido planteado por el presidente de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, a la presidenta Fernández en una reunión que mantuvieron hacer un par de semanas, donde también asistió el ministro de Economía, Amado Boudou, y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Desde la Bolsa de Comercio se hizo hincapié ante el gobierno en que Argentina es considerado dentro del G-20 un mercado de frontera en vez de emergente, y que esto se debe a las restricciones al ingreso de capitales que provocan una caída en los volúmenes de operaciones.
Otro argumento que manejó Gabbi en el encuentro fue que si se dejan entrar fondos, las empresas podrán abrir sus capitales a la Bolsa y así conseguir recursos para inversiones a largo plazo.
Este proyecto de ley está embarcado dentro de la política que impulsa Boudou que intenta mantener una visión positiva de Argentina en el mercado financiero.