A. LÓPEZ REILLY Y R. ROSSELLO
Dos prendas de una de las dos mujeres involucradas en el ataque al taxista Oscar Eduardo Pérez y una somera descripción son las pistas con que cuenta la Policía. El sindicato de taxistas se movilizó ayer. Atribuyeron el episodio a la falta de medidas.
"Pasó un año y sigue habiendo trabajadores muertos o heridos, no cambió nada", se quejó ayer el dirigente sindical Juan Acevedo. El gremio de los trabajadores del taxímetro (Suatt) paró entre las 13 y las 17 horas para movilizarse hasta la Dirección de Tránsito de la IMM. Alrededor de 25 coches bloquearon el acceso al túnel del Palacio Municipal mientras transcurría la reunión de los dirigentes con el nuevo director de Tránsito, Hugo Bosca, que hasta hace diez días estaba del otro lado del mostrador como dirigente de la Unott.
Como resultado de esta reunión, sindicalistas y autoridades municipales acordaron volver a encontrarse ya en una mesa de trabajo durante los primeros días de agosto. "Nos vamos con un compromiso de la administración de responder a los planteos de los trabajadores", dijo Acevedo tras el encuentro. Los planteos a los que aludía el sindicalista se basan en las tres medidas de seguridad que el año pasado Suatt reclamó a la IMM y a los propietarios de taxímetros para prevenir rapiñas: trancas en las puertas, alza cristales eléctricos -ambos elementos comandados desde la posición del conductor-, y la prohibición de llevar pasajeros en el asiento delantero durante la noche.
Los integrantes del sindicato están convencidos de que estas medidas hubiesen evitado el ataque del que fue víctima el taxista Óscar Eduardo Pérez (51), que aún se recupera de cuatro heridas cortantes. "El compañero está mejor, pudo hablar y nos confirmó, tanto a nosotros como a la Policía, que fue víctima de una rapiña", comentó Acevedo.
Pérez, tal como se informara en la edición pasada, fue víctima de dos atacantes femeninas en la zona de Tres Cruces. El hecho ocurrió sobre la hora 3.30 de la madrugada del domingo, luego que las supuestas pasajeras abordaran el coche en la calle General Urquiza. El ataque ocurrió sobre el cruce con Presidente Berro, a poca distancia de la Terminal Tres Cruces, destino aparentemente solicitado por las mujeres.
Durante el ataque Pérez fue apuñalado al menos dos veces por la espalda, una de las heridas llegó a interesarle el pulmón. Antes de darse a la fuga una de las mujeres cortó los cables de la radio del coche para que el conductor no pudiera solicitar ayuda. Sin embargo, una de ellas olvidó una campera y una bufanda en el asiento trasero. No llegaron a consumar el robo de la recaudación.
Aún herido el conductor pudo manejar hasta cruzarse con otros dos colegas que le prestaron asistencia.
Trabajador. El taxista es además funcionario de la Intendencia de Montevideo desde la década de 1980. Trabajó en Salud Ocupacional y más recientemente en la División Compras, donde fue secretario del ex director Juan Canessa. Este mes, al asumir Canessa al frente del Departamento de Desarrollo Ambiental, solicitó el pase de Pérez a su secretaría.
Pero este funcionario municipal, que tiene seis hijos y varios nietos, trabajaba desde hace muchos años también como taxista. En la Intendencia le ofrecieron más dinero para dedicarse full time a la tarea municipal y en septiembre pensaba dejar su segundo empleo, pero el dueño del taxi se encuentra en Estados Unidos y no lo quería "dejar colgado".
De lunes a viernes, trabaja en la Intendencia cumpliendo el horario de 9 a 15, y de 16 a 24 lo hace en el taxi. El miércoles, su día libre con el taxi, se queda hasta más tarde en el municipio. Y los fines de semana trabaja desde la tarde hasta la madrugada tras el volante. En ese horario hizo el último viaje, que casi le cuesta la vida. Era el Día del Padre.
"El Bomba", como le dicen sus amigos, ya había sido encañonado por un delincuente tiempo atrás desde afuera del auto, pero como tenía el cambio puesto, aceleró y logró evadirse. El pasado fin de semana no tuvo la misma suerte. No lo llegaron a robar, pero casi lo matan. Además de los "puntazos" que le atravesaron el pulmón, le hicieron cortes en piernas y brazos.
Aunque está fuera de peligro, su estado es delicado.
La cifra
150 rapiñas por mes contra taxis es el promedio en Montevideo, según datos aportados por la Jefatura a la patronal (Cpatu).
Medidas que tienen los taxis
El director de Movilidad Urbana de la Intendencia Municipal de Montevideo, Gerardo Urse, dijo a El País que todos los taxis que pasaron por la inspección vehicular anual cumplen con las exigencias de seguridad que se acordaron con el Suatt. Esto es: tranca en la puerta trasera izquierda, mampara, e intercomunicador para conductor y pasajeros. Pero además, recordó que los taxistas no pueden subir pasajeros en la parte delantera en horas de la noche. "Todos los (coches) aprobados en 2010 tienen el intercomunicador y la traba en la puerta trasera izquierda", indicó Urse. El alza cristales eléctrico -que exige el sindicato-, en cambio, lo tienen por ahora sólo las unidades más modernas.