Integra el Consejo Directivo Nacional (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en representación del Partido Nacional. Es el único miembro de la oposición en el organismo, por lo que estará en minoría. El Codicen se completa con dos frenteamplistas (presidente y vice) y dos delegados de los docentes designados por los sindicatos. Corbo es crítico de la ley de Educación y de la integración de los representantes docentes en el Codicen. Y advirtió que no tolerará que los docentes tomen postura en los temas sometidos a diferentes visiones ideológicas. Propone un sistema de enseñanza secundaria con menos asignaturas.
Pilar Besada
-Usted es el único miembro de la oposición con voz y voto en todo el sistema educativo, ¿cuál será su labor?
-Trataré de reflejar a ese medio país que no está en el gobierno. Creo que mi sola presencia allí es muy importante y cambia absolutamente la ecuación. No por mí, sino por tener a alguien con una mirada distinta. Eso de por sí es un factor de fortalecimiento institucional. En estos días estaremos planteando acciones para jerarquizar al Codicen como organismo, que lo vemos un poco alicaído, un poco debilitado, y debe ser un referente directriz clave de la educación del país. Pero me veo haciendo una labor positiva. No me veo meramente como el controlador.
-¿Qué temas planteará con más urgencia?
-Un tema urgente es el presupuesto. Hay que definir las prioridades y para ello un elemento importante es el acuerdo alcanzado por todos los partidos en la comisión de educación que conformó el presidente. Fue un trabajo muy importante porque, superando cinco años de desentendimientos, los partidos se sentaron a dialogar. Y se alcanzaron acuerdos sustantivos, lo cual significa que había más entendimiento del que uno podía creer al principio. Es decir, no estamos tan lejos. En algunos temas como la ley de Educación o la enseñanza superior hay un poco más de diferencias. Pero en lo que tiene que ver con la educación básica, la educación media, la formación docente, los acuerdos son bastante sustantivos.
-Sin embargo, el gobierno no cumplió con ese acuerdo con respecto a la acreditación de la calidad de las universidades, al proponer solo controlar a las privadas. ¿Cree que es un mal precedente?
-El proyecto que envió el Poder Ejecutivo al Parlamento claramente no refleja los acuerdos. De todos modos, el planteo que está haciendo el MEC es que se mandó el proyecto para que la discusión se dé en el Parlamento. Hubiéramos preferido que las cosas que están en el acuerdo estuvieran reflejadas desde ya. Pero de todas maneras, abrimos un compás de espera y los hechos nos dirán si efectivamente en los resultados se honran los acuerdos o no.
-¿En qué puntos hay discordancias con el gobierno?
-Obviamente que siempre hay desencuetros. Yo marqué que no se hubiera esperado a mi asunción para designar las autoridades de los consejos desconcentrados. No por un prurito personal, sino por el cuidado de la unidad institucional. De este modo, el consejero que no ha participado de esa designación no está comprometido con la gestión de esas autoridades. Mañana podré decir que yo no nombré a estas autoridades y que no soy responsable. Esto lo hablamos muy francamente con el presidente del Codicen, José Carlos Seoane, y llegamos a un razonamiento positivo.
-¿Qué propuestas tiene?
-Plantearé como meta que las escuelas de tiempo completo cubran al 100% de los niños en situación de pobreza, lo cual implica llevar las escuelas a unas 300, estamos en unas 130. Implica una inversión de US$ 300 millones, por lo cual no se podrá hacer en un período. Lo importante es darle un envión a esto. Todos los partidos estamos de acuerdo en las virtudes de este modelo y sin embargo ha faltado más énfasis para extender el número de las escuelas de tiempo completo.
-¿Y en cuanto a los liceos?
-También tendría que estar reflejado en el presupuesto la necesidad de construir unos 60 liceos, lo que supone tratar de incorporar una matrícula que no está incorporada o que se va perdiendo. Para ello se debe devolver a las instituciones educativas una relación personalizada. Hoy son liceos muy grandes y el número despersonaliza y hace difícil que se establezcan vínculos entre el docente y el alumno. Entonces esos liceos masificados son tierra de nadie donde no se consigue la condición de educabilidad necesaria.
-¿El Partido Nacional le dio algunas directivas específicas?
-El Partido en general siempre da a los hombres que elige mucha libertad de actuación. Somos un poco peleadores también, un poco desorganizados, ese es el lado malo. De todos modos conocen bien lo que pienso porque con un grupo de gente hemos discutido los temas de educación e intervenido en la elaboración de programas de gobierno. En general las directivas que llevo son los programas que he ido elaborando.
-¿Cuál es ese pensamiento concretamente?
-Por ejemplo, la protección de la conciencia moral y cívica de los alumnos para mí es una cosa fundamental, no voy a admitir que sea vulnerada. Tratándose de temas sometidos a controversia, opinables, transitados por visiones ideológicas y filosóficas, el profesor debe abstenerse de tomar postura para no inhibir a los estudiantes. El profesor siempre tiene que alentar a los alumnos en la búsqueda de la verdad, pero tiene que hacerlo sabiendo de que él mismo no tiene en sus manos toda la verdad, porque la verdad es inabordable. Yo veo que los dogmas son como las cenizas que apagan la luz de la verdad.
-Uno de los problemas más grandes en la educación está en la deserción y repetición liceal. ¿Qué propone en este sentido?
-Yo estoy proponiendo la necesidad de algunos cambios sustantivos en el sistema educativo. Uno de ellos es pasar de un sistema verticalista, centralizado, a un sistema que dé espacios para la diversidad, que permita la contextualización a las distintas realidades sociales. Concretamente, estaría planteando la necesidad de crear una unidad especializada de innovación en el marco del Codicen, para el mejoramiento de los centros. Cada instituto de enseñanza debería elaborar un plan estratégico. Habría que rediseñar el modelo institucional, la propuesta pedagógica tendría que ser con menos asignaturas.
-¿Cree que ese proyecto será bien recibido en el Codicen?
-Yo creo que sí será bien recibido, que se considere como la voluntad de un partido de la oposición que no solamente va a auditar sino también a presentar ideas. Hemos estado hablando con los miembros del Consejo, estas ideas son mías pero hay otras ideas muy interesantes que esbozaron otras autoridades.
-¿A qué cree que se debe la crisis en la enseñanza media?
-La explicación hay que darla desde una mirada integral, no es que fallen los docentes o que falle el programa, hay un conjunto de factores que dan ese resultado tan negativo. El modelo de liceo está concebido para una realidad que hoy no existe. Hay que salir de una abrumadora cantidad de asignaturas. Muchas veces los profesores ven al alumno solamente a través del agujero de cerradura de su asignatura. Y no ven al adolescente que tienen enfrente, con sus necesidades, sus vacíos, sus preocupaciones. En el sistema masificado, con 13 asignaturas, las instituciones se convierten en tierra de nadie. Es así porque hay poca presencia adulta vinculante, puede haber muchos profesores, pero en realidad no están vinculados con los alumnos. Entonces la cultura institucional es muy débil, no define valores con claridad. Lo que pasa entonces es que las instituciones son copadas por las subculturas juveniles. En estas bases no se dan las condiciones básicas de educabilidad. No estamos ni en el principio para poder enseñar.
-¿Es optimista con respecto a su próxima labor en el Codicen?
-Tengo la esperanza de hacer cosas positivas. Además yo quiero mucho a este organismo, esta es la tercera vez que voy, ya conozco a todos los funcionarios. Cuando fui presidente del organismo me tocó un momento difícil en la vida del país, se enfrentó la tremenda crisis del 2002, donde hubo que revisar todo lo que habíamos proyectado. Siempre recuerdo que nos visitó el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, y nos dijo que tenía tanta cantidad de dinero, y quería ver con nosotros en qué usarlo. Y lo primero que le dije fue que se duplicaran los niños que van a comer. Ahí estaba la primera prioridad.
-¿Qué opina con respecto al Plan Ceibal?
-Considero que tiene una cosa muy positiva que es haber colocado a todos los niños y a los adolescentes de cara a las tecnologías de la información. Porque lo que antes se entendía por analfabetismo ha cambiado. También tiene algunas debilidades, como que se compraron las máquinas y no se hizo un trabajo previo en la elaboración de programas pedagógicos. Y creo que algunas quejas de los docentes con respecto al Plan Ceibal fueron acertadas, en el sentido de que no se los preparó para el uso del instrumento como herramienta pedagógica. Pero estamos a tiempo de volver sobre esto.
Perfil
Nombre: Daniel Corbo
Nació: Montevideo
Edad: 55 años
Otros datos: Es profesor y fue diputado.
Alumno de pivel devoto
Esta es la tercera vez que Daniel Corbo integrará el Codicen. Fue secretario docente y luego secretario general del organismo entre 1985 y 1990, cuando lo presidía Pivel Devoto, a quien Corbo considera su maestro. Entre 2000 y 2005 fue presidente del Codicen, y también presidió el Consejo de Educación Secundaria entre 1990 y 1995. Fue diputado (1995 -2000), cuando presidió la Comisión de Educación de la Cámara Baja. Es licenciado en Ciencias Históricas, fue profesor de la Facultad de Humanidades y de la Facultad de Comunicación en la Universidad de Montevideo. Además, Corbo ha escrito varios libros. El más reciente, Cómo hacer presidente a un candidato sin votos, es una investigación sobre las elecciones de 1971 y la operación reeleccionista de Pacheco Areco que llevó a Juan María Bordaberry al poder. Corbo pertenece al sector Alianza Nacional del Partido Nacional.