Hace unos días se había anunciado que el nuevo film de James Bond 007 (el número vigésimo tercero de la serie "oficial") había sido definitivamente cancelado, como consecuencia de la crisis que enfrenta la empresa Metro-Goldwyn-Mayer, dueña de los derechos cinematográficos del personaje del agente británico con licencia para matar creado por el escritor Ian Fleming. El periódico inglés The Guardian había dado la noticia como segura, pero al parecer las cosas son menos claras.
Informaciones recogidas por el blog Deadline señalan en cambio que la Metro está haciendo un real esfuerzo para evitar tener que vender sus dos propiedades más valiosas, El Hobbit de J.R.R. Tolkien (precuela de El señor de los anillos) y la franquicia de Bond. Una película de 007 se llamó Solo se vive dos veces, pero todo indica que las vidas de Bond son más de dos.
En el peor de los casos, ya habría comprador. Sony, Fox y Warner Bros. están haciendo sus propios números, y estarían dispuestas a comprar la franquicia si Metro no tiene más remedio que venderla. Y tanto el director Sam Mendes (Belleza americana, Camino a la perdición, Solo un sueño) como el actor Daniel Craig están interesados en hacer un nuevo Bond, sea para Metro o para otra compañía. El libreto ya está escrito por dos veteranos de la serie (Neal Purvis y Robert Wade), con la colaboración de Peter Morgan, el guionista de La reina y Frost/Nixon.
De todos modos, tanto Mendes como Craig atienden también otros proyectos. El director prepara una adaptación de la novela de Ian McEwan On Chesil Beach, y Craig, tras terminar su actual trabajo en Cowboys & Aliens, negocia para protagonizar una `remake` del muy popular film policial sueco Los hombres que no amaban a las mujeres, de la serie Millenium.