RÍO BRANCO | NÉSTOR ARAUJO
En una suerte de escrache a la administración anterior, el alcalde de Río Branco, Robert Pereira, sacó a la calle la maquinaria municipal para mostrarle a los ciudadanos el estado "deplorable" de la misma.
Cinco ediles estaban al frente de la municipalidad de Río Branco: uno del Partido Colorado, dos del Partido Nacional y dos del Frente Amplio.
El pasado jueves, asumió como alcalde el colorado Robert Pereira, quien al tomar conocimiento de la maquinaria con la que contará su administración se sorprendió del "deplorable" estado de la misma.
Pereira entendió que los camiones, las máquinas, los recolectores y demás unidades reflejaban una falta de mantenimiento de larga data por "falta de atención de los ediles que estaban al frente".
Ante este panorama, Pereira y los Concejales decidieron sacar toda la maquinaria desde el taller municipal hasta un amplio predio en el centro de la ciudad fronteriza.
"Empieza un tiempo nuevo, pero la gente debe conocer la realidad actual", aseguró.
Por su parte, el ex edil colorado y miembro de la administración anterior, Mario Morel dijo compartir plenamente la actitud de Pereira.
"Lo único en buen estado que le pudimos entregar al alcalde fue un camión recolector con el motor fundido que nos donó el ex intendente de Cerro Largo (Ambrosio Barreiro", aseguró Morel. Y agregó: "se lo dejamos fundido porque nunca lo pudimos arreglar". El edil responsabilizó al ejecutivo departamental por el mal estado de la maquinaria. "Nos cansamos de reclamar al ejecutivo departamental maquinaria nueva para esta Junta. Sin embargo, Barreiro renovó su flota y se olvidó que en Cerro Largo había una ciudad que se llamaba Río Branco", afirmó.
En Río Branco funcionaba una Junta Autónoma igual que en San Carlos y Bella Unión. La de Río Branco dependía de la recaudación de los tributos en un amplio territorio de Cerro Largo (toda la tercera sección); pero también dependía del gobierno departamental en cuanto a apoyo en maquinaria, personal y dinero.