ROMA | Sin diarios, sin televisión y sin radios amaneció Italia, que cumplió su "Jornada de silencio". Los periodistas locales protestaron así el proyecto de ley del gobierno de Silvio Berlusconi, la llamada "ley mordaza", que limita las escuchas telefónicas y su publicación.
El "gesto simbólico para mostrar los silencios que impondrá esa ley" fue una iniciativa de la Federación Nacional de la Prensa (FNSI, el sindicato nacional de periodistas), y obtuvo el apoyo de todos los diarios italianos salvo Il Giornale, que pertenece a la familia Berlusconi.
El silencio comenzó a las siete de la mañana y duró 24 horas. Además hubo paro de transporte público en varias ciudades, entre ellas Roma, que vivió una jornada congestionada.
El polémico proyecto de ley que motivó la protesta fue adoptado en el Senado el 10 de junio y aún debe ser aprobado por la Cámara de Diputados. Prevé hasta dos meses de prisión y una multa que puede llegar a US$ 588.000 para los editores de diarios y medios audiovisuales que difundan escuchas telefónicas o grabaciones durante una investigación judicial, mientras los periodistas serían sancionados con hasta 60 días de cárcel.
Berlusconi defiende el texto en nombre del respeto a la vida privada y de los derechos de la defensa, pero la oposición de izquierda y los medios ven en él una forma de acallar a la prensa.
Hasta ahora, los investigadores pueden colocar micrófonos en lugares públicos y privados durante el período de indagaciones judiciales, pero con la nueva ley no se podrán usar más en las casas o automóviles. Además, la propuesta impone silencio a los jueces, que hasta hoy podían aparecer por televisión y hablar de las causas a su cargo. AFP Y ANSA