LAUREANO BUTTENBENDER
El informe del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) sobre oferta y demanda de granos de julio modificó levemente a la baja algunos indicadores, pero a nivel de operadores se estima que sus efectos no serán significativos en los precios.
Para el caso del maíz, un fuerte aumento del consumo como forraje es el dato más relevante del informe en su revisión de la zafra 2009/2010. El organismo mantuvo la cosecha para EE.UU. en 333,01 millones de toneladas, pero aumentó de 135,9 a 140,34 millones lo que se destina a alimento animal. Este aumento tiene su contrapartida en una caída de la demanda para etanol, por lo que el uso total de maíz pasó de 285,51 a 288,69 millones de toneladas. Las existencias finales del grano cayeron de 40,73 millones en junio a 35,66 millones de toneladas en el informe de julio. En la región, el USDA mantuvo incambiadas las estimaciones para Brasil y Argentina y estableció en un millón de toneladas las importaciones de China.
Para la zafra 2010/2011, el USDA proyectó la cosecha estadounidense en 336,44 millones de toneladas, por debajo de los 339,61 millones anunciados en junio pasado. Si bien el uso para forraje, la demanda para etanol y el consumo total se mantuvieron sin cambios, la estimación de las exportaciones fue corregida a la baja en más de un millón de toneladas. Con este dato, las existencias finales de maíz para la nueva temporada agrícola de EE.UU. fueron estimadas por USDA en 34,89 millones de toneladas, por debajo de los 39,97 millones de junio. En la región las proyecciones se mantienen sin cambios para Brasil y Argentina. La cosecha global se corrigió a la baja situándola en 832,38 millones de toneladas frente a los 835,77 millones de junio, mientras que las existencias finales cayeron de 147,32 a 141,08 millones de toneladas.
Soja. En la revisión de la zafra pasada el USDA mantuvo sin modificaciones la cosecha, pero elevó su estimación para la molienda y las exportaciones, por lo que las existencias finales cayeron de 5,02 a 4,75 millones de toneladas. En la región, el USDA aumentó levemente su estimación sobre la cosecha argentina pasando de 54 a 54,5 millones de toneladas y mantuvo sin cambios su perspectiva sobre Brasil. A nivel mundial la cosecha se estimó en 259,70 millones de toneladas, apenas por encima de los 259,20 millones de junio.
Para la zafra 2010/2011, el USDA elevó su estimación para la cosecha estadounidense de 90,08 a 91,04 millones de toneladas y aumentó su estimación de molienda de 44,63 a 44,77 millones de toneladas. De esta forma, el uso total de la oleaginosa pasó de 48,84 a 48,89 millones de toneladas. Las exportaciones en tanto, aumentaron en su proyección de 36,74 a 37,29 millones de toneladas. Las existencias finales, entonces, fueron mantenidas sin cambios en 9,8 millones de toneladas.
Para Argentina y Brasil las estimaciones de cosecha permanecen inalteradas. A nivel mundial, el USDA corrigió levemente al alza la cosecha pasando de 249,93 a 251,29 millones de toneladas.
Trigo. La revisión de la pasada campaña llevó a una corrección a la baja en el consumo forrajero pasando de 4,9 a 4,32 millones de toneladas y de las exportaciones que bajaron de 24,09 a 23,54 millones de toneladas. Las existencias finales aumentaron a 26,49 millones de toneladas de los 25,3 millones del informe de junio.
Para la nueva zafra, la estimación de producción pasó de 56,26 a 60,3 millones de toneladas. En esta zafra se estimó por parte del USDA un menor uso de trigo como forraje lo que incide en el uso total del cereal, pero con un aumento de las exportaciones.
Las existencias finales fueron estimadas en 29,75 millones de toneladas, 220.000 más que en junio pasado. En el mundo, la cosecha de trigo estimada fue corregida a la baja, pasando de 668,52 a 661,07 millones de toneladas y las existencias finales cayeron de 193,93 a 187,05 millones de toneladas.
Las cifras
1,11% Es la caída en la estimación de la cosecha mundial de trigo realizada por parte del USDA en su último informe de julio.
71 Son los millones de toneladas previstas para la próxima cosecha de soja en Brasil por los procesadores de ese país.