ANDRÉS LÓPEZ REILLY
Los funcionarios municipales de Limpieza afinan la plataforma que le presentarán a la intendenta Ana Olivera. Le reclamarán la incorporación de más de 100 funcionarios y la compra de maquinaria para cumplir con el anunciado "plan de impacto".
El sector Limpieza se reunirá el miércoles próximo para analizar la plataforma que le elevará a la flamante intendenta de Montevideo, Ana Olivera, quien anunció que implementará un "plan de impacto" que dejará la ciudad "a punto" en seis meses.
Aunque los municipales aún no han votado la plataforma, hay tres reclamos que, se anticipa, estarán presentes: la remunicipalización de la recolección en la zona del Centro, la incorporación de más de 100 funcionarios y la compra de maquinaria para poder desarrollar la labor de forma adecuada.
"Con la gente y los vehículos que tenemos ahora difícilmente se pueda limpiar la ciudad como se pretende. Lo hemos dicho en más de una oportunidad: hoy tenemos la tercera parte de los funcionarios que había en la década de 1990. Si bien hubo una innovación tecnológica y vinieron los contenedores -que suplen a un montón de gente- lo que hay no da para limpiar la ciudad. Se lo dijimos a la intendenta Olivera antes de asumir, cuando vino a visitarnos a Adeom", declaró ayer a El País el dirigente Pablo González.
"El estado de la flota no es el adecuado: está envejecida", comentó González. Y esta situación quedó en evidencia en el último paro del sector, que realizó en reclamo por el estado de los camiones.
"Según lo que tenemos entendido, estarían viniendo 4 o 5 camiones. Con ésos, más o menos, andaríamos en la cifra adecuada. Pero con respecto al levante de basurales, no es posible hacerlo con los camiones que tenemos de caja abierta. Esos ya están vetustos, no es posible seguir trabajando con ellos si no se paran para repararlos y si no se compra alguno más. Además, se sigue sin salir a limpiar alrededor de los contenedores y tampoco funcionan los camiones lavacontenedores", apuntó el sindicalista.
TERCERIZACIÓN. En los últimos años, la Intendencia ha firmado varios convenios de "donación modal" con distintas ONG que se encargan del barrido y la limpieza en distintas zonas, lo cual ha sido rechazado por Adeom y varias veces observado -por la forma de contratación- por el Tribunal de Cuentas de la República.
"La gente que hoy no está trabajando en el sector lo está haciendo en otros lugares con una regulación laboral en la que se le paga menos salario y prácticamente no tiene ningún beneficio. Nosotros vamos a hacer una propuesta para que sea remunicipalizada la zona céntrica en particular", declaró González, quien además de pertenecer al Ejecutivo de Adeom, trabaja como chofer del sector Limpieza
"La administración se había comprometido años atrás a que la zona del Comunal 13, que hoy la atiende Tacurú, volvería a ser municipal una vez que se colocaran los contenedores, lo cual aún no ha ocurrido", añadió el dirigente.
Contratación de empresa privada
Como informara El País en su edición de ayer, la Intendencia incorporará una máquina chipeadora a los recorridos que se hacen en zonas como Carrasco, Punta Gorda, Malvín, Lezica y otros "barrios jardines", para "evitar basurales de podas y bajar la cantidad de poda que se vierte en disposición final".
En este sentido, la administración hizo un llamado a licitación abreviada para el arrendamiento de un equipo de chipeadora, en el que además de la maquinaria, se prevé la contratación de un conductor, un operador para la máquina trituradora y tres peones.
El oferente deberá contar con seguro de accidentes de trabajo para todo el personal, así como un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros, con una cobertura de hasta US$ 200.000.
A su vez, la empresa tomará a su cargo las reparaciones de las roturas que se produzcan en propiedades públicas o privadas, así como en pavimentos, fincas, vehículos, letreros, indicadores de propaganda, instalaciones eléctricas aéreas o subterráneas, y canalizaciones de OSE, gas o saneamiento.
El contratista se hará responsable también de las obstrucciones que se produzcan en las bocas de desagüe, por no haber retirado los residuos resultantes de sus labores.