LA HABANA | AFP Y AP
El disidente Guillermo Fariñas depuso la huelga de hambre que mantuvo durante 135 días tras conocer la identidad de los cinco primeros presos, del grupo de 52, que serán liberados por el gobierno cubano, gracias a las gestiones de la Iglesia.
Postrado en una cama de hospital, el opositor cubano Guillermo Fariñas levantó trabajosamente el brazo izquierdo y con una débil sonrisa saludó a medio centenar de disidentes que atestiguan su decisión de deponer la huelga de hambre de 135 días.
Es el único paciente de una habitación de la sala de terapia intensiva del hospital de Santa Clara, 280 km al este de La Habana, su ciudad natal, donde fue ingresado el 11 de marzo. Comenzó su ayuno el 24 de febrero para exigir la liberación de 25 presos enfermos.
Un pijama azul cubre los largos huesos de este hombre en peligro de muerte, cuya protesta levantó preocupación internacional. Su crítico estado se agravó hace 10 días cuando le fue detectado un trombo en la yugular que los médicos luchan por disolver.
Tras el anuncio de la excarcelación, disidentes de La Habana y otras ciudades viajaron a Santa Clara a pedirle que levantara la huelga. Se congregaron en un parque junto al hospital, donde tomados de las manos oraron por él. Héctor Palacios, ex prisionero político, fue el encargado de hablarle y comunicó la decisión a los demás: Fariñas resolvió deponer la huelga de hambre y sed.
El primer acto de abandono de la huelga fue beber agua, pero los médicos, que lo han alimentado por las venas desde su ingreso, sugieren ahora calma y un proceso lento y gradual para no afectar sus deterioradas mucosas gástricas.
"No hay vencedores ni vencidos", escribió Fariñas en la declaración que anuncia su decisión. "Ha ganado Cuba".
Por otra parte, los cinco primeros presos políticos cubanos que serán excarcelados de forma inminente ya fueron avisados por el cardenal Jaime Ortega y podrán viajar a España en los próximos días, confirmó ayer en una nota de Iglesia Católica y los familiares de los reos. Los "cinco prisioneros podrán salir rumbo a España en los próximos días", dijo un comunicado eclesial.
Los cinco presos son Antonio Villarreal, Léster González, Luis Milián, José Luis García, y Pablo Pacheco.
González y García se comunicaron ayer con el activista y director de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, para contarle que habían recibido una comunicación telefónica personal del cardenal Jaime Ortega para darle la noticia. No se indicó cuándo se producirá la liberación.
"Me siento un poco nerviosa, contenta, agradecida a la Iglesia y a España. No sé si reír o llorar", dijo Mireya Pentón, madre de Léster González, tras recibir un llamado de su hijo dándole la noticia.
Otra nota del Arzobispado de La Habana, que encabeza el cardenal, informó también que otros seis reos (Nelson Molinet, Claro Sánchez, José Daniel Ferrer, Marcelo Cano, Ángel Moya y Luis Ferrer) serán reubicados en penales de su provincia de residencia, con lo cual concluye ese proceso de acercamiento.
Las liberaciones forman parte de un total de 52, anunciadas el miércoles tras una entrevista de Ortega con el presidente Raúl Castro, en la cual participó el canciller español Miguel Ángel Moratinos, quien visitó la isla para "acompañar" el proceso. El diálogo entre la Iglesia y el gobierno fue instalado por Castro y Ortega el 19 de mayo pasado, y su resultado preliminar fue la liberación de un prisionero parapléjico, Ariel Sigler, y el traslado de otros 12 a sus provincias de residencia.
Los 52 reos forman parte del "Grupo de los 75", que fueron arrestados y posteriormente enviados a los tribunales en 2003 bajo cargos de recibir dinero y orientación de EE.UU. y sus aliados para destruir a la revolución. Una veintena del grupo fueron excarcelados por razones de salud.
En Washington, Mark Toner, portavoz del Departamento de Estado, dijo que EE.UU. estaría dispuesto a acoger a cualquiera de los 52 presos políticos, mientras que Moratinos explicó que una vez que los disidentes lleguen a España podrán viajar a cualquier lugar del mundo, aunque necesitarán una autorización del gobierno cubano para poder volver a la isla.
Los cinco presos que van a liberar
Antonio Villarreal, 60 años de edad, fue condenado a 15 años de prisión. Nació en la provincia de Camagüey, está casado y tiene dos hijos. Su estado de salud es delicado.
Léster González, de 33 años, fue sentenciado a 20 años de cárcel que cumple hoy en Villa Clara. Tras años de activismo, se dedicó al periodismo independiente y por eso fue detenido.
Luis Milián, 40 años de edad, está cumpliendo una condena de 13 años en la prisión de Santiago de Cuba. Médico de profesión, sufre diversas enfermedades pero está estable.
José Luis García, médico, nació el 24 de julio de 1965. Está casado con Yamilé Llanes y tiene 4 hijos. Fue condenado a 24 años de cárcel y su salud está muy deteriorada, denunció su familia.
Pablo Pacheco, 40 años y 20 de condena en la cárcel de Ciego de Ávila. Está casado con Oleidys García y tiene un hijo. Ya había sido condenado en 1991 por delito de propaganda.