PARÍS | AFP Y AP
El presidente francés Nicolas Sarkozy enfrenta la peor crisis política de su mandato, tras conocerse acusaciones de que su campaña electoral en el 2007 habría recibido fondos ilegales de Liliane Bettencourt, la heredera del imperio de L`Oreal.
La acusación, formulada por una ex contable de Bettencourt, fue desmentida de inmediato por allegados a Sarkozy y por su ministro de Trabajo, Eric Woerth, quien era el tesorero de su campaña, mientras desde el ámbito político y ciudadano se reclama una "rápida remodelación ministerial".
Aunque con medias palabras, Sarkozy salió al cruce de las declaraciones de la ex contable al denunciar que "la calumnia (...) sólo tiene un objetivo, ensuciar sin ningún asidero de realidad".
La ex contable, identificada como Claire T., dijo al sitio de información independiente Mediapart que la multimillonaria había entregado en marzo de 2007 a Eric Woerth 188.000 dólares en efectivo para la campaña presidencial.
Woerth, entonces tesorero de la Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha) y de la campaña electoral, fue ministro de Presupuesto desde 2007 hasta marzo de 2010, cuando se hizo cargo de la cartera de Trabajo.
El nuevo giro que tomó el escándalo -que ya desestabilizó al gobierno conservador de Sarkozy y contribuyó a abatir su popularidad a casi 26%- desencadenó en una sesión tormentosa en la Asamblea Nacional, donde los legisladores socialistas de oposición exigieron respuestas y luego abandonaron el recinto.
Pero el señalado ministro Woerth volvió a negar las acusaciones y descartó renunciar.
"Nunca recibí en el plano político el más mínimo euro que no fuera legal", sostuvo quien sigue siendo tesorero de la UMP y que como ministro tiene por misión sacar adelante la polémica reforma del sistema de jubilación, la más difícil del mandato de Sarkozy.
Claire T. afirmó que el presidente, alcalde durante casi 20 años de Neuilly-sur-Seine, donde residen los Bettencourt, era "un invitado habitual" a la mesa de la familia y "también recibía su parte".
En Francia, los partidos políticos reciben financiación pública. El máximo autorizado en donaciones particulares es de US$ 9.400 para un partido y US$ 5.700 para un candidato.
Las declaraciones de la antigua contable de Bettencourt agravan el escándalo que desde hace tres semanas envuelve a la multimillonaria y a Woerth, tras conocerse unas grabaciones clandestinas hechas por el mayordomo de Bettencourt, de 87 años, en las que ésta habla de evasión fiscal, de la intromisión de la presidencia francesa en el procedimiento judicial y de sus vínculos con el hoy ministro de Trabajo y su esposa Florence.
La oposición acusa a Woerth de "conflicto de intereses" porque sigue siendo tesorero de la UMP y porque su esposa gestionó, hasta hace días, parte de la fortuna de Bettencourt, estimada en US$ 20.000 millones.
Claire T., que trabajó para Bettencourt durante 12 años, dijo que Patrice de Maistre, jefe de la esposa de Woerth y gestor de la fortuna Bettencourt, "se ocupaba" de los políticos.
La contable tenía autorización para retirar 62.900 dólares por semana en efectivo del banco. "Me acuerdo de la fecha en que saqué el dinero destinado a la campaña de Sarkozy: era el 26 de marzo de 2007", afirmó la mujer, interrogada anteayer por la policía sobre las grabaciones clandestinas. "Maistre me dijo que iba a cenar rápidamente con Eric Woerth para entregarle `discretamente` los 188.000 dólares", agregó.
Nicolas Sarkozy, que en su campaña se presentó como el candidato que rehabilitaría "la moral" y una "República irreprochable", denunció la "calumnia" y dijo que le gustaría que "el país se apasionara por los grandes problemas como la salud, la organización de la salud, la jubilación y cómo crear crecimiento, en lugar de embalarse con el primer horror".
Este nuevo giro del escándalo podría adelantar la remodelación ministerial prevista para octubre, según el diario Le Figaro, cercano al poder. El 69% de los franceses son favorables a una remodelación de gabinete "ahora mismo o en las próximas semanas", según una encuesta del instituto IFOP.
La oposición de izquierda y verde reclama "profundos" cambios en el gobierno, coincidiendo en que Sarkozy "está en una situación más que difícil".
"¡Esta vez huele muy mal! Sarkozy debe rendir cuentas", afirmó el presidente del pequeño Partido de Izquierda, Jean Luc Melenchon.
Renunciaron dos ministros
En momentos en que el gobierno de Nicolas Sarkozy enfrenta el escándalo por favores ilícitos, dos ministros franceses dimitieron a pedido del presidente.
Se trata de Alain Joyandet, secretario de Estado de Cooperación, y Christian Blanc, a cargo del Desarrollo del Gran París. Al momento de anunciar la renuncia, el portavoz del gobierno, Luc Chatel, aclaró que los hombres dimitieron para asumir las consecuencias de "hechos ocurridos estos últimos días, que los franceses no han comprendido ni aceptado".
Alain Joyandet es criticado por haber alquilado un avión privado por US$ 146.500 euros para un viaje ministerial a Martinica y también es sospechoso de haberse beneficiado de un permiso de construcción ilegal para ampliar una de sus casas. Se defendió diciendo que no puede "aceptar ser víctima de un amalgama".
Por su parte, el secretario de Estado de Desarrollo de la Región de París, Christian Blanc, fue criticado por haberse gastado US$ 15.000 en habanos con dinero estatal.
Las funciones de Joyandet correrán a cargo del ministro de Relaciones Exteriores Bernard Kouchner y las de Blanc, del titular de Espacio Rural, Michel Mercier. AFP
Las cifras
188.000 Son los dólares que la ex contable de Liliane Bettencourt dijo que dio al ministro Eric Woerth para la campaña de Nicolas Sarkozy.
9.400 Son los dólares que la ley establece como el máximo que un particular puede dar a un partido para financiar su campaña.