El Fondo Nacional de Salud (Fonasa) presentó en 2009 un resultado económico negativo y tuvo que ser asistido por Rentas Generales. El saldo negativo fue de $ 570 millones y se explica por ingresos de $ 16.700 millones a la vez que tuvo que enfrentar egresos por $ 17.270 millones, según los datos divulgados ayer por el Ministerio de Salud Pública (MSP) durante la rendición de cuentas del ejercicio 2009 de la Junta Nacional de Salud (Junasa).
De todas formas, el ministro de Salud, Daniel Olesker, destacó que al inicio de la Reforma de la Salud se estimó que se iba a contar con un 89% de recursos vinculados a aportes obreros patronales y un 11% de costo fiscal, que asumiría el gobierno, y sin embargo el primer año el costo fiscal fue de un 7% y este año cierra con un 3%. Olesker argumentó que esto "es fruto de la mejora de la capacidad de aportación y la formalización de la economía" y sostuvo que el ingreso de los niños al sistema, "estimuló a los trabajadores a formalizarse".
El ministro de Salud señaló que tanto los menores como los pasivos que están incorporados al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) son "deficitarios" pero de todas maneras estos colectivos son subsidiados por los trabajadores activos. "Queda claramente demostrado que el Fonasa es extremadamente redistributivo. Y eso va acorde con el objetivo de justicia social que perseguía esta reforma", subrayó.
Gasto. Para Olesker lo más "relevante", es que del total que gastó el Fonasa dividido por el número de usuarios, da como resultado que se gasta aproximadamente entre US$ 46 y US$ 50 por mes y por habitante y destacó que estos tienen acceso "a una prestación integral, que incluye las prestaciones catastróficas del Fondo Nacional de Recursos", destacó.
El informe de la Junasa agrega que los egresos del Fondo de Salud en 2009 correspondieron mayoritariamente al pago de cápitas o cuotas de salud (82%) y en menor medida al pago de las metas asistenciales (8%), sustitutivo de tiques (1%) y cuotas del Fondo Nacional de Recursos (8%).