NUEVA YORK | AFP, ANSA, AP Y EL
COMERCIO/GDA
Juan Lázaro, el supuesto uruguayo acusado de espiar para Rusia en Estados Unidos, confesó ayer que trabajaba para el servicio secreto de Moscú y que no había nacido en Montevideo. Los otros sospechosos presos pidieron libertad bajo fianza.
El esposo de la periodista peruana Vicky Peláez y acusado junto con ella de ser un agente de un gobierno extranjero, hizo una larga declaración ante la Justicia tras su detención y admitió que "Juan Lázaro" no es su verdadero nombre, que no es uruguayo como había dicho antes, que su casa en un suburbio de Nueva York fue costeada por el gobierno ruso y que Pe-láez entregó cartas suyas a la agencia rusa de espionaje, según afirmaron los fiscales.
"Juan José Lázaro Fuentes" figura en los registros peruanos como nacido el 6 de septiembre de 1943 en Montevideo. Sin embargo, el director nacional de Identificación Civil Ruben Amato confirmó a El País que en los registros uruguayos no hay nadie con ese nombre. Sí hay personas registradas como "Juan Lázaro", pero ninguna de ellas nació en la década del 40.
En su comparecencia ante el tribunal, el espía se negó a dar su verdadero nombre y aseguró que, aunque amaba a su hijo, "no abandonaría su lealtad al servicio de espionaje ruso ni siquiera" por él, dijeron los fiscales en su documento a la corte.
En el acta de acusación que se difundió tras la detención de la pareja el domingo se mencionaba que, en una conversación que había sido grabada en 2002, el hombre había comentado a su esposa que "nos mudamos a Siberia… apenas empezó la guerra".
A diferencia de lo que sucedió con su esposo, que sigue en manos de la Justicia a la espera de que se decida su situación, Vicky Peláez fue puesta en libertad condicional y quedará bajo arresto domicilia- rio tras pagar una fianza de US$ 250.000.
Peláez (55) y su marido habían pedido la libertad bajo fianza y los fiscales intentaron en vano convencer al juez Ronald L. Ellis de que no se las concediera. En este sentido el fiscal Michael Farbiarz argumentó que existe "una red sofisticada y poderosa que los acusados pueden usar en Estados Unidos" si los sospechosos son liberados. Hasta el momento, Peláez es la única detenida en EE.UU. puesta en libertad después de pagar.
Antes de ser columnista de uno de los diarios en español más prestigiosos de Estados Unidos, Vicky Peláez fue una reportera de televisión en su Perú natal y convirtió su secuestro por un grupo izquierdista en una oportunidad para conseguir una primicia. Se sabe que su esposo trabajó como fotógrafo, instructor de karate y profesor universitario y que se mudaron a EE.UU. en los `80.
El hijo del primer matrimonio de Peláez, Waldo Mariscal, había comentado que el arresto de su madre era "ridículo", al tiempo que la hermana de la detenida, Elvira Peláez, declaró a la televisión peruana que su familia no tenía muchos datos del esposo de Vicky. "No hemos escudriñado en su pasado (...) pasamos muchas vacaciones juntos (...) ellos se casaron en Lima, dijo que era huérfano y que por eso no vino nadie de su familia al matrimonio", contó al programa "Prensa Libre".
Ayer también declararon y pidieron libertad bajo fianza Richard y Cynthia Murphy, otros de los 11 acusados por la misma causa que vivían en Nueva Jersey. Las autoridades descubrieron que tenían una caja fuerte con sobres llenos de billetes nuevos que resultaron ser 80.000 dólares en efectivo.
Donald Heathfield y su esposa, Tracey Lee Ann Foley, también pidieron quedar libres a cambio de una paga de dinero, pero su audiencia fue pospuesta para el 16 de julio.
El abogado de Heathfield, Peter Krupp, señaló que las pruebas presentadas hasta ahora contra su cliente son "extremadamente débiles". Mijaíl Semenko, Michael Zottoli y Patricia Mills comparecieron ante la magistrada Theresa Buchanan en Alexandria, Virginia. Y Anna Chapman, la empresaria rusa de 28 años, compareció el lunes pasado ante un juez en Nueva York que rechazó liberarla bajo fianza. Podría ser sentenciada a 5 años de prisión, mientras que los otros acusados podrían pagar hasta con 25 años de cárcel.
La fiscalía federal aseguró que la evidencia contra los 10 detenidos estaba creciendo cada vez más con el paso de los días. El subsecretario de Justicia, Michael Farbiarz, dijo por ejemplo que tiene cada vez más pruebas para convencer a un juez de primera instancia que Chapman debe ser detenida sin derecho a libertad bajo fianza.
Desde Rusia, el vocero de Cancillería dijo no saber cuántos ciudadanos de su país están detenidos por el caso de espionaje, aunque prometió prestar toda la asistencia diplomática necesaria a sus ciudadanos presos en EE.UU. "No puedo decir nada por una razón muy simple: no tengo informaciones completas al respecto", declaró el vocero ministerial Andrei Nesterenko a la televisión local.
Estas 10 personas fueron arrestadas en EE.UU. el fin de semana y el martes cayó otro sospechoso en Chipre. Fueron acusados de recabar información para Moscú sobre negocios estadounidenses, asuntos científicos y políticos.
Además de la singularidad de varios de los personajes del caso, es llamativo que, al parecer, no fueron demasiado profesionales: los investigadores indicaron que no fueron capaces de pasar información valiosa a Moscú y que, por ello, serán procesados solamente por presunto lavado de dinero y por no haberse registrado como "agentes extranjeros" ante las autoridades norteamericanas.
Desaparece espía liberado en Chipre
NICOSIA | El hombre que se hacía llamar Christopher Metsos, detenido el martes en Chipre por dar dinero a la red de espías rusos en Estados Unidos, desapareció tras ser puesto en libertad bajo fianza.
Metsos pagó US$ 32.500 y debía presentarse anteayer en una reunión con la Policía por los cargos de los que lo acusan en Estados Unidos, pero no hay rastros de él y las autoridades chipriotas lo buscan en aeropuertos y puertos. Había sido arrestado cuando intentaba tomar un vuelo a Budapest.
La Policía chipriota examina ahora los videos de vigilancia de los puntos de cruce de la dividida isla, temiendo que el sospechoso se haya escabullido a la disidente región norte que sólo tiene reconocimiento diplomático de parte de Turquía.
Estados Unidos se mostró decepcionado por la fuga. "Nos decepciona que Christopher Metsos haya sido liberado bajo fianza tras su arresto en Chipre", dijo el vocero del Departamento de estado Philip Crowley.
"Como lo temíamos, se le dio inútilmente la posibilidad de fugarse y fue lo que hizo", agregó. AFP Y AP