Matías Castro
Bella Swan, el personaje de Kristen Stewart, dice en cierto momento de Eclipse que quiere ser única en este mundo y que elige sentirse distinta. Ese es, más o menos, el mismo sentimiento que tienen buena parte de los adolescentes de cualquier parte del mundo. La búsqueda de la identidad propia es parte fundamental de esa etapa de la vida y en esta película en particular, aunque también en las dos anteriores, está retratada. Y aunque en la vida real los adolescentes no anden rebotando entre vampiros y hombres lobo, la identificación con esa búsqueda de Bella y, por supuesto, con su idílica historia de amor con un galancito vampiro que brilla a la luz del día, son probablemente los principales ganchos para atraer multitudes hacia los cines y también a las librerías. Lo hacen bien, al menos para lo que se plantean en función del público al que apuntan.
Como era inevitable, y siguiendo el hilo narrativo de las otras dos películas, el dilema "me quiere - no me quiere" mueve la trama. De hecho es lo que posibilita la batalla final entre vampiros y hombres lobo y es lo que terminará por resolver el gran arco argumental cuando llegue la cuarta película.
Dicho todo esto, se puede decir que el espectador se encontrará con la continuación de estos amoríos entre la joven humana y sus dos pretendientes sobrenaturales. Tal vez se lamentan menos que en las anteriores, porque hay más acción, pero uno no puede dejar de pensar que la chica no hace más que ser sacudida entre el vampiro y el hombre lobo. Y también se encontrará con una mitología de fondo que en las películas anteriores no se veía tanto, y que aquí se explora por medio de tres historias de personajes secundarios. Ese detalle le da un atractivo un poco mayor.
La saga crepúsculo: eclipse
ficha
EE.UU. 2010. Título original: The Twilight Saga: Eclipse. Dirección: David Slade. Guión: Melissa Rosenberg. Fotografía: Javier Aguirresarobe. Música: Howard Shore. Intérpretes: Robert Pattinson, Kristen Stewart, Taylor Lautner.
atención a...
la aparición de Peter Murphy, líder de la banda Bauhaus, que fue un emblema de la música gótica de los años ochenta. Murphy interpreta a un vampiro (¿qué otra cosa podía hacer?) en una breve escena que se desarrolla durante la época de la colonia.