"Parece que todo estuviera dirigido a que se pagaran los sueldos y después empezar a negociar algo", dijo a EL PAÍS digital el gerente técnico de la mutualista Enrique Invernizzi.
El ministro interino de Salud Pública, Jorge Venegas, llamó ayer de noche a las autoridades de Universal (principal arrendataria de servicios del Italiano) y les pidió que se encarguen de los sueldos atrasados correspondientes a mayo, lo cual es uno de los motivos que tiene ocupado al centro asistencial desde hace más de un mes y medio.
El Italiano se encuentra en una profunda crisis, con una deuda de $ 369 millones y el lunes el Consejo de Ministros tratará el tema como prioridad y definirá su intervención por tres meses. Tanto Universal como ASSE (Administración de Servicios de Salud del Estado) pujan por hacerse de la gestión de la institución en quiebra.
"Nosotros creemos que primero hay que negociar y ver quién se queda con el sanatorio. Pero no que pague uno y venga otro y le saque a la novia. No es justo", afirmó Invernizzi.
Si bien el Ministerio les prometió que le devolverían el dinero, en Universal "no estamos totalmente seguros", dijo, ya que en 2009 la mutualista también adelantó pago de servicios por 20 millones de pesos y "nunca" le fue reembolsado. Ese monto es parte de la deuda que hoy tiene el Italiano con la mutualista.
La misma es de unos $ 95 millones y Universal lo está descontando con las internaciones que realiza todos los meses (en este momento tiene 11 personas internadas).