MATÍAS CASTRO
Hoy se cumple un año de la muerte de Michael Jackson, uno de los fallecimientos más lucrativos y discutidos de la historia del mundo del espectáculo. Conmemoraciones y polémicas coinciden, y hasta chocan, en esta fecha.
"Michael fue asesinado por los derechos de su música… Sabían que muerto valdría mucho más que vivo", dijo La Toya Jackson, hermana mayor del Rey del Pop. Si bien la cantante no pudo argumentar debidamente esas afirmaciones, y por lo tanto no pudo levantar un dedo acusador hacia nadie, es posible percibir algo de verdad en lo referido a la recotización de Michael. En menos de un año todo lo surgido alrededor de él, contando reediciones, cine y merchandising, generó unos 1.017 millones de dólares, de acuerdo a datos que aportaba Billboard. Los albaceas del músico afirmaron que su objetivo ha sido, y será, hacer que su legado sea tan perdurable como el de Elvis Presley.
Esa cifra es, probablemente, muchísimo mayor que lo que habría recaudado de haber seguido vivo y haber ejecutado sus recitales de regreso. Hay que tener en cuenta que, a pesar de su trayectoria, de las fortunas que amasó y del dinero que seguía generando, se estimaba que la deuda que Jackson tenía al momento de su muerte era de unos 500 millones de dólares. Es el precio que pagó por mantener su excéntrico estilo de vida (en el que una mansión con decenas de habitaciones, que alquilaba por 100 mil dólares al mes, era apenas un elemento más), por haber perdido algunos negocios y por no haber producido casi nada de música en muchos años.
resurrección. "Con la muerte, Michael Jackson tuvo el regreso que siempre quiso", decía el periodista Ben Sisario en una nota publicada en el New York Times. El abogado John Branca y el ejecutivo musical John McClain han oficiado como albaceas de la herencia del músico y en este tiempo casi han arreglado las cuentas desajustadas. Lo hicieron gracias a varios acuerdos comerciales de peso, entre los que están una extensión del contrato con Sony, la licencia para editar un videojuego y un arreglo con la compañía Cirque Du Soleil para el desarrollo de dos espectáculos apoyados en su obra y figura. Y a esto, como corresponde, se le suma el infinito merchandising, que puede ir desde la ropa hasta los objetos más increíbles como sacacorchos y copas con la cara de Jackson prolijamente labrada.
Se especula con que a largo plazo el negocio surgido de su muerte iguale o supere lo generado por la de Elvis Presley en iguales circunstancias. Los productos relacionados a Presley, por ejemplo, generaron 55 millones de dólares solo durante el año pasado. Dos referencias más: la película This is it, que retrataba los ensayos de Jackson para sus conciertos de retorno, recaudó 261 millones de dólares solo en salas de cine; y en los meses posteriores al fallecimiento se vendieron 8.3 millones de CD solo en Estados Unidos. Muerto, Michael Jackson vendió más discos que cualquier otro músico vivo en ese período.
El fallecimiento, además, contribuyó a revertir la imagen que tenía Jackson ante casi todo el mundo y lo consagró de verdad como el Rey del Pop. Por un lado la película se centró en su trabajo para el escenario y dejó de lado los escándalos y rarezas que rodearon su vida durante años.
Por otra parte las apuestas de quienes decían que nunca podría cumplir con sus 50 recitales de regreso, perdieron sentido, y con el agregado de lo que mostraba el film se dejó de pensar en que estaba definitivamente acabado y daba manotazos de ahogado.
En la nota que Ben Sisario publicó en el New York Times, se citaba a John Branca, su albacea: "Sentíamos que debíamos restaurar la imagen de Michael y el primer ladrillo para construir ese edificio fue la película. La gente puede ver esa película y salir con una imagen completamente diferente de Michael. En lugar de ser a un excéntrico descontrolado, lo pudieron ver como el artista definitivo, el mayor perfeccionista, y al mismo tiempo, como alguien muy respetuoso de los demás".
Jackson, quien básicamente fue famoso y enfrentó multitudes de fanáticos desde que tenía seis años, no conoció otro medio de vida que fuese alejado del pedestal en el que estaba. Incluso cuando atravesó un juicio por abuso de menores que fue el proceso penal más mediático de la historia, convertido en un reality show televisado que dio vuelta al planeta, siguió en ese pedestal. Pero en ese tiempo sus méritos como artista pop habían quedado muy en segundo plano. Y no tuvo manera de volver a ser valorado como antes.
decadencia. Con los años el público acumuló imágenes de Michael Jackson con tapabocas, en silla de ruedas, delgado y deformado por las cirugías que daban la impresión de que tenía un pie en el ataúd.
Y precisamente por eso las apuestas en su contra no se hicieron esperar ante el ambicioso programa de 50 conciertos de regreso en Londres. Con todo, las entradas se agotaron en tiempo récord y desataron una segunda especulación: si resistía esos recitales, podría haber una gira por otros países. Al final, lo más parecido a ello fue el estreno mundial de This is it, film que se terminó con una velocidad increíble y que fue acompañado por una campaña publicitaria inédita, ya que se dijo que se exhibiría solo por 15 días, cuando finalmente quedó en salas por varias semanas.
De todos modos el problema que enfrenta la obra de Jackson hoy es el mismo que enfrentaba antes de su muerte. Su nuevo trabajo no llega ni de cerca a la seducción (y por supuesto al impacto económico) de sus clásicos. Sony ha planeado editar en pocos meses un disco con canciones inéditas, pero tiene un antecedente negativo. Es que la canción This is it, que da título al film y es hasta ahora la única canción inédita que ha salido a la luz, apenas prendió en los rankings de venta. La mayor parte de los ingresos por venta de su música vinieron del trabajo que editó y que fue exitoso mientras estaba vivo.
Mark Anthony Neal, docente de cultura negra en la Universidad Duke, afirmaba: "Al fin y al cabo lo que salta a la vista es que la historia de Michael Jackson es triste. Y si lo vemos así descubrimos que con todo esto algo de su humanidad se recuperó. No necesariamente lo tenemos que ver hoy como el demonio que algunos quieren ver en la figura que fue durante los últimos años de su vida".
Las cifras
1.017 Son los millones de dólares que ha generado el legado de Jackson, entre discos, cine, y merchandising en un año.
500 Son los millones de dólares que Michael Jackson debía a distintas personas en todo el mundo al momento de su muerte.
Tres en la mira desde la muerte
Conrad Murray
El médico sospechoso
Fue quien estaba junto a Jackson al momento de su muerte. Se encargaba de controlar la dosis de sedantes que consumía y también de conseguirle otros tranquilizantes que le ayudaban a sobrellevar las dolencias que le producía el fuerte entrenamiento para los conciertos. Hasta hoy sigue en un proceso ya que es sospechoso de homicidio involuntario.
Los hijos
niños acosados
Recién hace una semana una entrevista de la madre de Michael Jackson, quien se hace cargo de sus hijos, sacó a luz algunos detalles sobre la vida de estos niños. Se los vio, más notoriamente, hablando en el memorial por su padre, poco después de la muerte. Ahora son educados con tutores aunque planean tener una vida más o menos normal en el futuro.
The Jacksons
hermanos en televisión
Los hermanos de Michael Jackson siempre habían sido figuras públicas. Pero luego de su muerte se convirtieron en protagonistas de un reality show titulado "The Jacksons", en el que mostraban algunas intimidades de su familia. La idea original había sido creada cuando Michael aún estaba con vida. Se especula con una segunda temporada.
Memorial televisado desde hoy
La familia de Michael Jackson y, por supuesto, cientos de fanáticos, se preparan para recordar su muerte en el cementerio Forest Lawn de Los Angeles, donde están sus restos. El famoso conductor Larry King, de la CNN, llevará adelante un programa especial en el que incluirá una entrevista con Jermaine Jackson, su hermano. El programa de la CNN se llamará "Michael Jackson: The final days", se emitirá hoy en Estados Unidos y podrá verse por el cable en Uruguay el sábado 3 de julio. La idea de la producción es la recreación de los últimos días de su vida. Algunos de los comentarios de sus allegados refuerzan lo inesperado de su fallecimiento. "No había ninguna indicación de que algo anduviera mal. No parecía débil", dijo a la CNN el director vocal Dorian Holley. Y por otra parte, el director musical Michael Bearden sostuvo que "podías ver su confianza creciendo. Físicamente era capaz de hacer lo que quisiera". En todo caso, la muerte tuvo que ver directamente con el uso indebido de sedantes, que se administraba antes de dormir durante varios meses, para poder superar los dolores físicos que lo aquejaban tras su entrenamiento.