El comerciante que en el mediodía del martes mató a un rapiñero que pretendió robar su salón del Centro, declaró por la tarde de ayer ante el juez penal de 11° Turno y recuperó su libertad.
El juez Roberto Timbal ratificó a El País digital que el joven concurrió a declarar al juzgado y afirmó que el caso se encuentra en estado de "presumario".
"No hay plazo determinado para resolverlo" porque el joven no se encuentra detenido. "Cuando estén presentados los informes de balística y todas las pericias correspondientes, el caso podrá avanzar a una resolución", dijo.
Sobre las 13 horas del martes un delincuente, identificado como Jorge Eduardo Baratta (31), poseedor de antecedentes penales, ingresó a robar en el Salón Orion.
Ya consumada la rapiña, apuntó con su revólver calibre 38 al hijo del dueño que atendía el local, pero el arma no disparó. Ante esta situación, el joven le apuntó con su arma de fuego y baleó al delincuente de dos tiros. Una bala impactó en la nalga del atracador, en tanto la otra se alojó a la altura del abdomen.
Baratta perdió la vida en la vereda, en la puerta del salón donde había ingresado a robar. Trabajaron en el caso efectivos de la Seccional 3ª. La semana pasada, un sereno en Maroñas fue procesado por matar a un delincuente.