FEDERICO CASTILLO
Ahora que el piquete no está, que el corte del puente internacional ya no es tema, algunos comerciantes de Fray Bentos han vuelto a mirar hacia la planta de UPM, la ex Botnia.
Lo han hecho para cuestionar los supuestos beneficios de ese emprendimiento para la sociedad local y porque, tras este trago amargo, pocos o nulos han sido los beneficios obtenidos por ellos.
El presidente de la Asociación Comercial de Fray Bentos, Leopoldo Cayrus, protestó porque el apoyo que le ha dado el pueblo a esta empresa ya no es tan recíproco.
"Como asociación le hemos hecho saber a las jerarquías de la empresa sobre la preocupación que tenemos. Le hemos dado todo el respaldo, es un pueblo que espiritualmente les ha dado todo y no veo que haya una interrelación con la sociedad, hay una relación más bien fría", dijo Cayrus a El País el día después del levantamiento del piquete y cuando las aguas van retomando su cauce.
La intención de los comerciantes de Fray Bentos es participar de alguna manera como proveedores de distintos servicios para UPM, algo que dicen es monopolio de los grandes comercios de Montevideo. "Hay que romper con la estructura de las megaempresas, Fray Bentos merece un tratamiento especial", señaló el presidente de la Asociación Comercial y agregó que tras la reunión con las autoridades de UPM se acordó que los comerciantes locales hicieran un listado de las cosas que ellos pueden ofrecerle a la planta, algo que, de todas formas, no convence del todo a Cayrus. "Que nos digan ellos qué es lo que quieren, en qué nos podemos beneficiar todos", subrayó.
CONTRACARA. Consultado por este tema, el actual intendente de Río Negro, Ruben Di Giovanni, destacó, por una parte, que en este último año han ingresado por concepto del funcionamiento de la planta 39 millones de dólares al país, lo que consideró "muy importante".
Y agregó que UPM "ha tenido una acción social en el medio de todo esto; podríamos pensar que puede ser más importante, pero mire que hemos recurrido a ella en muchísimas oportunidades, y en muchísimas oportunidades se nos ha atendido", subrayó. Dijo, además, que "todas las personas que trabajan en la planta de UPM vuelcan sus ingresos en el comercio local, así que ha sido beneficioso".
Cayrus no está de acuerdo con eso. Señaló que muchos de los jerarcas de UPM hacen sus pedidos a supermercados de Montevideo y acá "no compran ni la leche".
Daniel Matera, otro de los comerciantes locales, recordó que se había dicho que Botnia iba a ser "la panacea" pero ahora le da empleo a muy pocos fraybentinos.
"¿Cuántos empleados tiene la planta? ¿Hasta dónde se benefició el pueblo?", se preguntó.
VUELVE LA CALMA. El día después de la liberación del puente, el trasiego de automóviles fue más bien escaso y casi todo transcurrió con normalidad en una cabecera que poco a poco vuelve a acostumbrarse a ver movimiento.
En el soleado mediodía del domingo, el paso de frontera lucía evidentemente más activo que en los últimos tres años y medio, pero con la calma propia de un día de descanso. Funcionarios de la Prefectura Naval fraybentina aseguraron que el movimiento había estado dentro de lo "normal" y apuntaron un detalle: hubo varios coches que tuvieron que regresar por carecer de la documentación adecuada para ingresar al país. El sábado, cuando cruzaron los primeros autos, también se verificó esta situación. Uno de los primeros automovilistas en cruzar el piquete tuvo que pegar la vuelta porque no tenía el documento con la póliza de seguro de su vehículo.
En tanto, Fray Bentos continúa con su tranquilidad habitual. Ayer volvieron a verse bastante más autos argentinos por sus calles. La mayoría estaba de paso rumbo a las playas del Este, pero muchos hicieron un alto en el camino para almorzar, algo que no se veía desde mucho tiempo atrás.
La cifra
39 son los millones de dólares que en el último año ingresaron al país por el funcionamiento de la planta de celulosa de UPM, ex Botnia.
Dos testimonios
Timerman: "Recomponer las relaciones con Uruguay"
El futuro canciller argentino Héctor Timerman, que asumirá mañana en sustitución de Jorge Taiana, dijo que uno de los ejes centrales de su gestión será "recomponer las relaciones con Uruguay", dañadas por el largo conflicto binacional, en torno a la construcción de la planta de celulosa en la ribera uruguaya de un río compartido, y que llevó a ambientalistas de Gualeguaychú a mantener bloqueado el puente fronterizo durante casi cuatro años en protesta contra el proyecto. "No concibo una política exterior que no tenga en cuenta que con Uruguay somos hermanos. De esto surgirá una política ambiental moderna, que sea ejemplar y que favorezca a los dos pueblos", resaltó Timerman, en declaraciones al diario Página 12.
José Pouler: "El gobierno de Uruguay tuvo mala fe"
El asambleísta José Pouler describió el actual estado de situación con una metáfora: "La manera más fácil de graficar esto es que el árbol tapaba el bosque. El árbol sigue estando, pero sin follaje para que se vea perfectamente el bosque y los gobiernos sepan que este árbol tiene muchas raíces. Al tener tantas raíces va a estar más firme en el lugar, dejando ver todo lo que se trasluce atrás, sobre todo actores como Finlandia y el tratado que hizo con Uruguay, cosas de mala fe que hizo el gobierno uruguayo con la complacencia del gobierno argentino, todo esto va a quedar al desnudo. El ideal es el desmantelamiento (de la planta) de UPM, la ex Botnia", afirmó.
Embistió una barrera y se fugó
A las pocas horas de abierto el puente San Martín se registró el primer incidente en la cabecera. Una mujer derribó una barrera de contención en el último control de la aduana antes de ingresar a Uruguay y se dio a la fuga. Pero luego fue detenida y está a disposición de la Justicia. Ocurrió en la madrugada del domingo 20. La mujer, argentina, de 60 años, sola, y a bordo de una camioneta Volkswagen Saveiro, se detuvo en el primer puesto de control en la aduana de la cabecera del puente. Según relataron a El País funcionarios de Prefectura, la mujer se negó a abrir el baúl de la camioneta. Se le negó la entrada al país y se le ordenó el regreso. Ella subió a su camioneta y en lugar de dar la vuelta, siguió de largo, fue hasta el último puesto de control antes de ingresar a Uruguay y embistió una barrera. En la misma madrugada la mujer fue detenida en el peaje de Flores sobre Ruta 3. Fuentes policiales señalaron a El País que la conductora iba rumbo a su casa en Colonia y que antes de cruzar por Gualeguaychú había intentado el cruce por Colón. Según la Policía dentro de su automóvil traía artículos de construcción para reformar un baño. Otras fuentes señalaron que la mujer quería ingresar un bolso lleno de joyas. Está a disposición de la Justicia en Río Negro.