El Poder Ejecutivo aprobó el decreto que establece la normativa para que los equinos deportivos tengan su propio pasaporte y puedan circular libremente, cumpliendo determinadas normas sanitarias. La inexistencia de este documento estaba trabando el ingreso de caballos uruguayos a exposiciones internacionales y era una vieja aspiración de los criadores solucionarlo.
Según el decreto, los animales tienen que ser identificados con un microchip e inscriptos en un registro oficial que se creará dentro de la Dirección General de Servicios Ganaderos (MGAP).
El pasaporte será el único documento de identificación individual y certificación sanitaria, pero además tiene carácter de obligatorio, rigiendo la circulación, comercialización y participación en eventos deportivos.
No sólo los veterinarios oficiales estarán autorizados a tomar las muestras serológicas y realizar pruebas de diagnóstico, sino que también se tiene pensado acreditar veterinarios privados para esta tarea. Los cambios de propiedad de los animales así como las muertes, deberán ser informadas al servicio oficial. Quedan excluidos del pasaporte los animales que ingresen al país en forma transitoria.