BUENOS AIRES | GDA / LA NACIÓN
La plaza granaria internacional mostró en la última semana un interesante repunte de precios. Éste comenzó con el reporte mensual de oferta y demanda de granos en el nivel mundial, difundido el jueves 10 por el USDA.
En él, el organismo estimó una caída de casi el 12% en las existencias finales estadounidenses de maíz de la campaña 2010/11, como resultado de otra fuerte expansión del uso del cereal para la producción de etanol.
A esto, se suman las expectativas de mayores importaciones chinas del cereal, país que continúa influyendo positivamente con sus abultadas importaciones en el mercado de la soja.
En tal sentido, la evolución y el resultado final de la nueva cosecha del grano en China serán datos vitales para el mercado de cara a las próximas semanas, ya que de esos datos surgirá la posible futura actitud importadora.
Al respecto, si bien las opiniones del mercado son encontradas, pareciera que (problemas climáticos mediante) la actual evolución de los cultivos no es la ideal, situación que se viene expresando a través de la comparativa firmeza de los precios del maíz en el mercado chino.
En este contexto, no se debe perder de vista la excelente evolución del cultivo de maíz en Estados Unidos y la buena marcha de la soja.
Si bien aún falta superar los estadíos más críticos en ambos cultivos (julio y agosto, respectivamente), por el momento en maíz la situación es muy favorable, lo cual permite inferir rindes superiores a los de tendencia.
La confirmación de tal eventualidad generaría -desde el punto de vista de los fundamentos- un escenario de presión sobre los precios.
Sin embargo, la evolución del valor del dólar estadounidense respecto de las demás divisas es un factor que puede seguir obrando como sostén de los precios granarios.
Ello -más allá de la parcial revaluación actual de esta moneda frente al euro- puede seguir siendo un factor de incidencia crucial para la cotización de todas las commodities , dada la persistente búsqueda de refugio por parte del mundo financiero.
Según habían informado la la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés ) y la OCDE, los precios de los principales productos agrícolas en el mundo estarán más altos en el período 2010-2019 que en la década pasada. El trigo y los granos gruesos estarían entre 15% y 40% más altos, según el reporte.
Respecto de la nueva campaña sojera, aún quedan varías aduanas por superar. El ya señalado período crítico de agosto en EE.UU.; la marcha de las agresivas compras chinas, y, a partir de agosto/septiembre, las siembras y el desarrollo de los cultivos en Sudamérica.
Tales incertidumbres generarán situaciones de acentuada volatilidad de precios en el mercado, que permitirán efectuar coberturas.
Por último, acerca de la plaza triguera, el anuncio del gobierno argentino de concesión de permisos de exportación por 3 millones de toneladas no tuvo impacto alguno en la plaza.
Otro peligro para el desvirtuado mercado triguero es el anticipo oficial de los últimos días de una futura cosecha superior a los 14 millones de toneladas.
En tal escenario, el excedente exportable argentino superaría las necesidades de Brasil y del resto de la región.
Enviar el trigo argentino a zonas como el Norte de África lo expone a tener que competir con cereal proveniente de los países de la ex Unión Soviética, el cual actualmente se cotiza (FOB) a US$ 165/170.
Las cifras
12% Es la caída estimada en las existencias finales de maíz en Estados Unidos según el último reporte del USDA.
3 Son los millones de toneladas de trigo que autorizó exportar el gobierno argentino. El anuncio no tuvo impacto en esa plaza.