Acompañando la mejora de la economía local, la emisión de cheques sin fondos revirtió su tendencia creciente al registrar bajas interanuales en 2010, según revela la evolución del número de cuentas bancarias suspendidas por ese motivo.
Datos de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) a los que accedió El País, muestran que en los seis meses cerrados en mayo había 450 cuentas suspendidas por falta de fondos para el pago de cheques emitidos, un 13,29% menos que un año atrás. Si además se consideran las cuentas clausuradas, el total desciende a 610, lo que representa un decrecimiento de 13% interanual.
Eso representa un cambio de tendencia frente al comportamiento observado el año pasado, cuando se exhibieron tasas de crecimiento de dos dígitos. En los seis meses a marzo de 2009, la cantidad de cuentas suspendidas mostraba un incremento interanual de 33,7%; en el semestre cerrado en julio esa suba se redujo a 20,6% y a noviembre el incremento era de 13,6%.
El director gerente de Lideco, Bernardo Quesada, dijo a El País que este cambio tiene más que ver con la mejora en la situación económica local que con el alejamiento de la crisis global.
De todos modos, los datos muestran que la cantidad de cuentas suspendidas aumentó progresivamente a fines del año pasado y principios del corriente. En los seis meses cerrados en noviembre el total era de 460, pero en diciembre el dato subió a 489, en enero trepó a 507 y a febrero alcanzó las 516. En el semestre cerrado en marzo la cifra descendió a 509 y en abril continuó bajando hasta 480. Quesada dijo que este comportamiento es común en esa época del año.
La suspensión de una cuenta bancaria es por seis meses y ocurre cuando se libra un cheque que no puede ser cubierto porque no existen fondos. El Banco Central (BCU) otorga un plazo de cinco días hábiles al titular de la cuenta para que cumpla con los pagos o de lo contrario procede a la suspensión. Ésta refiere a una sola cuenta bancaria, lo que permite a la empresa o persona mantener otras dentro del sistema financiero.
También puede aplicarse una sanción mayor con la clausura de la cuenta corriente, que se produce cuando la emisión de cheques sin fondos -y por tanto la suspensión de la cuenta- es repetida. En ese caso, el BCU decide eliminar por uno o dos años la posibilidad de tener cuenta bancaria a nivel local.
AÑO MÓVIL. El cambio de tendencia no es tan fuerte si se consideran los 12 meses cerrados en mayo, cuando el número de cuentas suspendidas cayó 1,52% hasta ubicarse en 910. Si además se consideran las clausuradas, la baja es de 2,35% hasta totalizar 1.204.
También se puede comparar los niveles actuales con los de enero de 2004 -que son los primeros datos posteriores a la crisis de 2002 de los que dispone Lideco-, cuando había 1.237 cuentas suspendidas en los últimos 12 meses y la cifra ascendía a 1.756 si se consideraba además las clausuradas.
"Desde ese entonces, primero hubo una baja porque se iba saliendo de la crisis económica, pero después los niveles se mantuvieron y empezaron a crecer en enero de 2008 en tramos de 12 meses móviles hasta que ahora se cortó esa tendencia", explicó Quesada. Las cuentas suspendidas en el año móvil cerrado en mayo de 2010 son 26,4% inferiores frente a igual lapso a enero de 2004 y 31,4% menores si se consideran también las cuentas clausuradas.
Aun así, Quesada advirtió que se siguen observando empresas que se presentan a concurso por el mal manejo de documentos. "Terminan cayendo en esa situación porque descontaban más cheques que los que debían o hacen intercambios con otras empresas no adecuados", dijo.