El fenómeno volvió a repetirse el viernes, pero con menor intensidad, afectando a vecinos del barrio Misiones y de la vecina ciudad de Santa Ana do Livramento.
De todas maneras, hoy volvieron a sus hogares las cuatro familias que estaban alojadas en la Brigada de Caballería 1.
En tanto, el secretario general del municipio, Nelson Gutiérrez, comentó que la intendencia "ha tratado de solucionar la emergencia, comprando 12 rollos de nylon (cada uno tiene 100 metros de largo) que se entregan a los vecinos para que cubran los techos, hasta que se logre una solución definitiva".
Uno de los escollos que deben sortear es que "el Sistema Nacional de Emergencia no cuenta con chapas para atender la urgencia y a menos que el Mides (Ministerio de Desarrollo Social) tenga un stock, tendremos que resolverlo acá, con recursos municipales", sentenció.
Tras el temporal de granizo, se recibieron más de 600 pedidos de colaboración, anotando que "desde Montevideo nos pidieron que depuráramos esa nómina, priorizando a las familias de menores recursos", señaló el funcionario.
Gutiérrez admitió que el número de damnificados puede multiplicarse por tres, ya que "hubo mucha gente que no radicó la denuncia y resolvió el problema por sus propios medios".
En tanto, Antonhy Mendieta, director de Bienestar Social del municipio fronterizo, reseñó que habían comprado "bobinas de nylon y alimentado a las familias evacuadas". También dijo que se aportó vestimenta e indicó que ahora están abocados a "realizar un estudio socio económico de cada una de las familias damnificadas", tarea que está a cargo de asistentes sociales.
RIVERA/ Freddy Fernández Carranza