La línea trazada por el vicepresidente Danilo Astori y el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, chocó en los últimos días con la visión del subsecretario Pedro Buonomo, del MPP, en el tema del manejo del dólar.
Todo empezó la semana pasada cuando Buonomo declaró a El País que el Ministerio de Economía tomaría "las acciones necesarias para llevar" al dólar a lo que entiende es su "valor de equilibrio", esto es, "entre $ 21 y $ 22". Esas declaraciones de Buonomo impulsaron el dólar al alza.
Unos días después, Bergara dio una versión distinta a El País. "En términos de política no hay un objetivo de tipo de cambio explícito porque no es factible tener objetivos de tipo de cambio y de precios de manera simultánea como objetivo de política", indicó el presidente del BCU y hombre de confianza de Astori.
Consultado por la evolución que muestra el dólar, Bergara dijo que "estamos en una etapa donde tenemos que hablar menos y dejar que los resultados comiencen a expresarse de manera más natural". Y agregó que aún es muy "prematuro para sacar conclusiones" sobre el tema.
"Una cosa es referencia y otra cosa es objetivos de política económica. El mercado cambiario sigue funcionando con libertad con la lógica participación e intervención del sector público", aclaró Bergara.
Antes de la polémica entre Bergara y Buonomo, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, dijo el lunes 7 que el gobierno no actúa con "un objetivo específico en materia de evolución del tipo de cambio". En la misma línea, Astori afirmó este jueves que "el gobierno no fijará el tipo de cambio".
El Banco Central tiene la meta de mantener la inflación dentro del rango establecido (3% y 7%), algo que hoy se ve desafiado ante la apreciación del dólar, que, por el contrario, presiona los precios al alza.
Bergara ha afirmado que Economía tiene margen pa-ra "ajustar" algunas tarifas públicas y así incidir sobre la inflación. Para mejorar la competitividad "hay que poner a disposición toda la batería de política macroeconómica", dijo Bergara. Esto es, la monetaria y "también la política fiscal tiene que ser consistente con esa línea", consideró.