EDUARDO BARRENECHE
El director de Casinos, el ex presidente de la gremial de dueños de slots irregulares y un prestamista pujaron por 40 maquinitas tragamonedas en un remate. Estas operaban en el casino del Parque Hotel y habían sido decomisadas.
En este país usted puede tener su casino propio. Primero, debe contar con un local de más de 50 metros cuadrados. Pero también sirve un kiosco si desea tener pocas máquinas. Segundo, debe importar las máquinas y armarlas. O comprarlas en el mercado -se venden en los avisos clasificados-. Otra forma es en un remate judicial. Se estima que en Uruguay hay 15.000 máquinas tragamonedas irregulares.
Ayer, el rematador Sergio Fain subastó sin base 40 slots. Los tragamonedas pertenecían a una empresa que las adquirió con fondos proporcionados por un prestamista. Luego la firma las arrendó a la comuna capitalina para que funcionaran en el casino del Parque Hotel.
La mayoría de las máquinas rematadas tenían poco uso. Sus marcas eran "Ambassador", "Orion", "VGS" y "Williams". El precio de las máquinas nuevas oscilan entre US$ 18.000 y US$ 25.000, puestas en Uruguay. Al ser usadas, su valor de mercado no alcanza los US$ 4.000, con excepción de las "Orion" cuyo precio es elevado por tener doble pantalla y ser táctil.
En la subasta del rematador Fain, el director de los Casinos del Estado, Javier Chá, compró cuatro máquinas "Orion" por US$ 10.000 cada una. Las restantes tragamonedas fueron adquiridas por una representante del financista por precios que oscilaron en los US$ 6.000. En las otras máquinas, Chá pujó con la delegada del prestamista y el ex presidente de la Asociación Uruguaya de Fabricantes y Operadores de Juegos Electrónicos, Daniel de León.
LÍOS. Las máquinas rematadas habían sido decomisadas por una eventual infracción aduanera. Ese procedimiento generó un enfrentamiento entre el ex director nacional de Aduanas, Ricardo Prato -futuro secretario general de la Intendencia de Montevideo- y el entonces juez de Aduanas, Gustavo Pini -actualmente en un cargo administrativo en la Suprema Corte de Justicia- .
Pini consideró que Prato le escondió información y lo denunció penalmente. La Justicia archivó el caso.
Tras un pedido de la fiscal de Aduanas, Nancy Hagopian, efectuado en noviembre del 2008, Pini ordenó incautar esas máquinas por considerar que ingresaron al país "en tránsito" pero, sin embargo, funcionaban en el casino del Parque Hotel.
Fuentes de Casinos dijeron a El País que la Justicia aduanera hizo lugar este año a un pedido del financista de que se remataran esas máquintas.
La situación de esas máquinas fueron descubiertas meses atrás por dos peritas del Instituto Técnico Forense (ITF), a pedido de la jueza penal Fanny Canessa.
La magistrada procesó con prisión en 2007 al ex director de los Casinos Municipales, Juan Carlos Bengoa, y a otras cuatro personas por diversas irregularidades registradas entre los años 2000 y 2005 en esa dependencia.
"Casinos es juez y es parte"
La gremial de propietarios de maquinitas irregulares (Aufoje) pide desde hace años que el Estado regule el mercado para que puedan operar formalmente. Tras asumir en Casinos del Estado en marzo de este año, Javier Chá se pronunció a favor de regular esta actividad. Aufoje dice que en Uruguay hay una "prohibición encubierta" y entiende que debería ser el Ministerio de Economía y no Casinos el encargado de elaborar un proyecto de ley para regular esta actividad. "Casinos no puede ser juez y parte", dice Aufoje.