MATÍAS CASTRO
Pasamos mal si se pelean y nos cae bien cuando se reconcilian. Pero, por sobre todas las cosas, la vida afectiva de las celebridades ayuda a ocupar espacios vacíos de las conversaciones, con comentarios del estilo "¿viste que fulana se divorció de mengano?". Por eso es que tanto prenden los rumores acumulados sobre las peleas y reconciliaciones de Brad Pitt y Angelina Jolie, aunque una y otra vez se prueba que son falsedades.
En cualquier caso, en estos días se ha acumulado una sorprendente cantidad de noticias que tienen que ver con gente que se casa. De esa clase de noticias que ponen a suspirar a algunos y a otros simplemente les dan material para mover la lengua. Harrison Ford y Calista Flockhart (Ally McBeal) se casaron en una ceremonia bastante discreta, tal como se indica arriba en esta página. Megan Fox se recomprometió (ya lo había hecho) con su novio Brian Austin Green. En Argentina se descubrió el romance entre la vedette Anabel Cherubito y el actor Martín Bossi. La relación entre Zaira Nara y Diego Forlán, ahora que se juega el mundial, está en la mira de buena parte de los medios argentinos día por medio. La modelo Elisabetta Canalis dijo que desde que está con George Clooney se siente más mujer (y que ahora nieguen quienes quieran que no es posible arrancar suspiros con noticias de este tipo). Juanes es acusado por otro músico de ser el padre biológico de su hijo y le reclama una investigación de ADN que mostraría que el colombiano tiene hábitos bastante menos políticamente correctos de lo que demuestra.
Casos como estos hay unos cuantos y se dan periódicamente. Son parte de la telenovela de veinticuatro horas que protagonizan quienes están del otro lado del televisor. Y, en el fondo, nos sirven para ver que es todo cuestión de cuál es el punto de vista. Para los protagonistas puede ser un acontecimiento terrible, una separación cruel o una boda feliz. Para los consumidores es, normalmente, un comentario al pasar con un compañero de trabajo, una conversación rápida en la peluquería. Y a veces no pasa de ser un suspiro.