MINAS | FERNANDO BONHOMME
Doce reclusos de la cárcel de la ciudad de Minas fueron trasladados a instalaciones del Comcar, luego de que fuera desactivado un motín que comenzó en la madrugada y fue contenido en la mañana de ayer. Los reclusos destrozaron por completo una celda.
El motín comenzó en una celda donde se alojan 17 reclusos, quienes llamaron al oficial de guardia simulando que uno de ellos se había desvanecido. Al abrir la celda, los uniformados se percataron de que se trataba de un simulacro para tomar a un efectivo de rehén.
Tras el fallido intento los reclusos comenzaron a prender fuego frazadas, colchones y objetos personales que fueron arrojados al pasillo, lo que motivo la presencia de personal de Bomberos. Con maderas de las camas y trozos de hierro rompieron una ventana que comunicaba a otra celda, uniéndose a la causa más reclusos.
Por razones de seguridad, la Policía cerró toda la manzana que rodea la cárcel y solicitó apoyo a la Guardia Metropolitana. Luego de varias horas, el motín fue controlado. No hubo heridos entre los policías ni entre los internos. El jefe de Policía, Luis Martinelli, dijo que fue una consecuencia de los motines de Rocha y Mercedes, ya que a través de la prensa los presos se enteran de lo sucedido y tienden a imitarlo.
El motivo del motín habría sido que los reclusos "querían hablar con la prensa. Son temas domésticos que los tenemos asumidos. Los revoltosos son siempre los mismos", dijo el jefe de Policía. Los protagonistas del incidente son delincuentes con profusos antecedentes. La mayoría de ellos son oriundos de Minas.
El traslado de los 12 presos fue realizado con el apoyo de la Guardia Metropolitana y no se prevé, en primera instancia, que vuelvan a ser realojados en la cárcel minuana.
Horas antes del motín, la Policía se había incautado de 20 cortes carcelarios, en una requisa de rutina.
Lavalleja es el segundo departamento con mayor índice de hacinamiento carcelario. Hoy en día tiene una población carcelaria de 107 hombres y 10 mujeres.