La costumbre de decorar los cuerpos con tatuajes se convirtió en una moda en el mundo del fútbol, que reflejan con mucho color en Sudáfrica jugadores como Kun Agüero o los españoles Fernando Torres o Sergio Ramos.
Pero el torneo se quedó sin el `rey del tatuaje`, el inglés David Beckham, que fue dado de baja por lesión y cuenta con más de 15 dibujos o símbolos repartidos en su musculoso cuerpo. El `Spice Boy` fue agregando filosofía, recuerdos y dedicatorias de amor a su mujer Victoria, más las inscripciones de los nombres de sus hijos en letras góticas. El seleccionador albiceleste, Diego Maradona, repite también con los nombres de sus dos hijas, Dalma y Gianinna, aunque el más famoso que ostenta es la imagen de Ernesto `Che` Guevara en uno de sus hombros.
En esa misma familia, el atacante Sergio Agüero lleva su nombre tatuado en la piel, con su apodo `Kun`, aunque con la particularidad de utilizar el alfabeto de la película "El señor de los anillos". Esa también inspiró al español Fernando Torres, quien tiene en su brazo izquierdo su nombre escrito en las runas élficas del filme. Aunque eso no es casual, ya que ambos pasaron por las manos del mismo tatuador, Leo Millares, con una abultada clientela de futbolistas.
Su compatriota Sergio Ramos, del Real Madrid, sigue esa tendencia porque piensa que es "como un amuleto; el fútbol está lleno de jugadores con tatuajes porque somos supersticiosos". El móvil que lleva a los jugadores a dejarse dibujos en sus cuerpos modificó la génesis del tatuaje, pues en la antigüedad, algunas tribus como los maoríes los usaban como arma para asustar al enemigo.
Nada de eso creen el inglés Wayne Rooney o el mexicano Rafa Márquez, que también se dejaron decorar el cuerpo. El capitán italiano Fabio Cannavaro exhibe un samurai en su hombro derecho, así como el portugués Deco tiene en la espalda una enorme geisha.
El tatuje más profundo lo lleva el inglés Jonathan Woodgate. "Los momentos más oscuros de nuestras vidas no deben ser ni enterrados ni olvidados; más bien son un recuerdo que debe permanecer para servir de inspiración y recordarnos la fortaleza del espíritu humano y nuestra capacidad para soportar lo intolerable", reza la leyenda tatuada en su cuerpo.
La palabra "tatuaje" proviene del tahitiano `Ta-tauî`, que en polinesio significa `marca sobre la piel`. Este vocablo fue registrado por el navegante inglés James Cook, en 1769, después de su viaje a diversas regiones del Pacífico. (AFP)