Empresarios, sindicalistas y delegados del MTSS concurrieron ayer a los Consejos de Salarios con la cabeza puesta en el Mundial de Sudáfrica. Por eso la sesión duró poco y casi nada se avanzó.
Ayer, la delegación empresarial fijó su posición sobre los lineamientos del Poder Ejecutivo. Así, los empleadores pidieron que haya autonomía para las partes a la hora de definir la extensión de los convenios (aunque plantearon un mínimo de un año).
Otro aspecto consiste en que se excluya del PIB el valor de la producción en zonas francas, por considerar que afectaría el salario de sectores ajenos a esa actividad. En ese marco, los empresarios pidieron que el PIB no incida en los ajustes o que como máximo represente el 20% en la configuración de los aumentos. Así, el restante 80% correspondería a las variables sectoriales.
Coincidieron con el gobierno en que los ajustes sean anuales, y en los lineamientos para el crecimiento del salario mínimo. También se aceptó que la inflación proyectada se mida en base a datos del Banco Central.
En tanto, el dirigente del Pit-Cnt, Richard Read, opinó que estos elementos varían los números finales de los potenciales aumentos; también demandó que si hay "autonomía para fijar plazos" también debería haberla para negociar que los ajustes sean semestrales.
Ambas partes resaltaron ayer el faltazo del Ministerio de Economía, ya que esperaban escuchar su posición sobre eventuales cambios en los lineamientos.
El Pit-Cnt exigió que no haya dilatorias ante el vencimiento de 89 convenios este 30 de junio. Como avance, los 24 grupos madre (que abarcan las 220 mesas de negociación) se constituirán la próxima semana.