SEBASTIÁN CABRERA
Casi todos los diputados oficialistas en la nueva comisión parlamentaria sobre adicciones rechazan la internación compulsiva y una minoría lo acepta como recurso extremo. Dos de ellos plantearán legalizar la marihuana, al estilo de Holanda.
Al diputado del MPP Sebastián Sabini, de 28 años, no le caben dudas que en Uruguay debe aplicarse un régimen similar al de Holanda, donde la marihuana y ciertas drogas blandas se venden en comercios legales.
"Allí se logró quitar del mercado negro a los consumidores que empezaban por la marihuana y pasaban a drogas más duras. En Uruguay pasa eso con la pasta base: los chicos van a comprar a un supermercado de drogas. Cuando no hay marihuana, les venden pasta base", dijo Sabini a El País.
El diputado cree que la legalización de la marihuana "impactará positivamente" en el consumo de pasta base y lo planteará en la comisión multipartidaria que empezará a funcionar en los próximos días. José Bayardi (Vertiente Artiguista) tiene una idea similar y Luis Puig (PVP) está dispuesto a estudiarlo. "Hay que ir hacia una política de reducción de daños más profunda y sacar ciertas drogas del circuito ilegal, para no generar nuevos consumidores", explicó Sabini.
El diputado es uno de los siete designados por el Frente Amplio en la comisión, que fue acordada el 7 de abril. Pero recién esta semana se decidió su integración.
El martes, el coordinador de bancada del Frente Amplio, Aníbal Pereyra, dio un ultimátum a la oposición para que designe sus representantes. Amenazó con plantear el tema como asunto político en sala y la oposición nombró a sus miembros: tres blancos, dos colorados y un independiente.
Los delegados del Frente Amplio -Sabini, Puig, Bayardi, los socialistas Julio Bango y Daisy Tourné, Felipe Michelini (Nuevo Espacio) y Jorge Orrico (Asamblea Uruguay)- se reunirán el próximo martes para acordar una posición. Tienen diferencias respecto a seguir o no el camino de la "judicialización": si el juez debe adoptar definiciones sobre los adictos o si eso queda a cargo de equipos multidiscplinarios. Están en contra de la internación compulsiva y sólo algunos de ellos lo aceptarían como un recurso extremo. La comisión, de trece miembros, tiene seis meses para elaborar un informe y posibles acciones concretas.
No es casual que el diputado del Espacio 609 Víctor Semproni no integre este comisión. Semproni elaboró, junto a familiares de adictos, un proyecto que prevé la internación compulsiva cuando el juez así lo decida. Su proyecto fue rechazado en la bancada del Espacio 609, pero Semproni en forma paralela negocia con diputados blancos y colorados una iniciativa común (ver nota aparte).
DEBATE. El tema de la legalización de la marihuana estará en la discusión y se espera que pase por la bancada del Frente Amplio un proyecto de ley de Sabini y otro de la juventud socialista sobre autocultivo.
"No hay que tener miedo a discutir la legalización. Es falso que se incremente el problema. En los países donde está legalizado, como Holanda, el problema de la drogadicción no es mayor y cae el negocio del tráfico", dijo Bayardi a El País. Pero admitió que la viabilidad "es difícil porque depende de las políticas regionales".
En cambio, Tourné está a favor de habilitar el autocultivo, pero no tanto la legalización comercial, ya que esa "es una medida brava". De todos modos, la bancada socialista aprobó una propuesta del diputado suplente Nicolás Núñez, que promueve "la iniciativa legislativa del Movimiento por la Legalización de la Marihuana que despenaliza y habilita el autocultivo para uso personal".
Durante la campaña electoral y también después el presidente José Mujica dijo que "a los adictos hay que sacarlos del medio ambiente, tenerlos aislados y que se cansen". También dijo que hay que "agarrar del forro" a los que se "pichicatean" y "meterlos en una colonia para sacarles el vicio a prepo".
Su visión no es apoyada por los legisladores que discutirán el tema en la nueva comisión. "Que nadie piense que esto se soluciona con internaciones compulsivas. Eso es adoptar una visión sancionatoria con consumidores, ponerlos como delincuentes. Muchos dicen: joven, pastabasero, pobre, delincuente", dijo Puig.
Tourné coincide en que "no hay que pensar sólo medidas represivas porque se corre el riesgo de caer en encerrar a la gente". Bango, también socialista, cree que una clave es encarar "desde el punto de vista de la salud mental y recomendar incrementos presupuestales para esos servicios o reorganizar y reforzar otros".
Bango rechazó la internación compulsiva: "No resuelve nada. Sólo acepto la internación si técnicos en salud mental, pero no del Poder Judicial, lo requieren para el tratamiento. Pero debe ser con consentimiento de la persona". Tampoco Sabini está dispuesto "a votar proyectos como el de Semproni".
DEMENCIAL. Para Orrico, es un tema delicado. "No se puede seguir payando, políticos y periodistas proponen cosas demenciales, fuera de todo soporte científico", indicó. Orrico admite la internación compulsiva. pero "como ultísimo recurso, hay que tener cuidado porque se desatan procesos incontrolables". Bayardi también lo aceptaría para "situaciones excepcionales donde se pone el riesgo el entorno". Y cree que eso debe ser decidido por un juez, lo cual es rechazado por los socialistas, que se oponen a la "judicialización" del tema.
Todos están de acuerdo en la mayor represión al tráfico. Sabini, por ejemplo, apoya el endurecimiento de penas a los vendedores y crear la figura de tentativa de homicidio para vendedores de pasta base, planteada por el senador Eleuterio Fernández Huidobro. "Pero a la vez hay que buscar alternativas económicas para familias enteras que viven de vender pasta base", admitió.
La oposición apoya a Semproni
La creación de una comisión parlamentaria que discuta y unifique los proyectos de ley sobre adicciones y pasta base fue planteada a inicios de abril por el diputado blanco Luis Lacalle Pou y luego tomada por el Frente Amplio. El proyecto de ley de Lacalle Pou modifica el Código de la Niñez y habilita al juez a "ordenar la internación de niños y adolescentes". Pero el diputado también discute por estos días un proyecto en común con el diputado nacionalista Pablo Iturralde, los frenteamplistas Víctor Semproni y Jorge Pozzi, la colorada Alma Mallo y el independiente Daniel Radío.
Las reuniones se realizan en el Ateneo junto a las organizaciones de madres de adictos. "El Partido Nacional se encolumnará detrás del proyecto que salga de este ámbito y pedirá que la comisión parlamentaria lo haga suyo", dijo Lacalle Pou a El País. Y agregó que, si el Frente se opone al proyecto de ley de Semproni que habilita a que un juez interne en forma compulsiva a un adicto, "es un problema de ellos".
Pero lo fundamental para Lacalle Pou es que el Parlamento vote un proyecto "lo más simple posible" que habilite US$ 20 millones para financiar las internaciones.