PABLO ROSSI
Dos personas fueron enviadas a prisión luego que la Justicia comprobara que uno de ellos hurtaba medicamentos de la farmacia del Pereira Rossell y el otro los revendía en ferias barriales de la capital del país.
Irregularidades en la Farmacia del hospital Pereira Rossell despertaron la alarma de las autoridades del centro asistencial, que decidieron ponerse en contacto con la Justicia para informar y denunciar una serie de hurtos de medicamentos, entre los cuales se enumeraron ocho cajas de Moxifar Plus, 18 blísteres de Ranical, 55 blísteres de Ospamox, 55 blísteresde Loratadina, 23 blísteres de T4 y nueve medicamentos más.
El Departamento de Orden Público de la Jefatura de Montevideo estuvo a cargo de la investigación y finalmente detuvo a dos personas que a la postre serían procesadas con prisión por el juez penal de 19° Turno, Luis Charles. Uno de ellos, de iniciales A.B.J.L. de 25 años, por el delito de hurto continuado, mientras que para S.F.V.A., de 36, en calidad de coautor, según informó la Policía a El País.
ABJL trabajaba para dentro del hospital, estaba contratado por una empresa tercerizada en el sector de farmacias. Fue quien en un lapso considerable fue robando medicamentos. "Los robos eran de a poco, como las hormigas, cada día robaba un poquito", indicaron desde Orden Público.
Este joven que hurtaba las medicinas se las vendía fuera del hospital y de forma ilegal al otro procesado, quien las revendía en ferias barriales de diferentes puntos de Montevideo. Desde la Policía afirmaron a El País que parece ser un hecho "que hay más involucrados, pero aún carecemos de mayores pruebas", dijeron.
Efectivos de Orden Público recibieron las órdenes de allanamiento y fue en la finca del primer comprador que se incautaron de los remedios antes descritos. "En la casa del otro involucrado se llevó a cabo una inspección, pero no se encontró nada porque se los sacaba de encima rápido", dijeron.
Otra prueba fehaciente de que ambos estaban involucrados en los hurtos de medicamentos, fue que el primer comprador le había pagado varios blísteres con una moto. "Esto lo comprobamos porque el ladrón de los remedios tiene una moto a nombre del revendedor". Según la Policía, ambos confesaron ser los responsables.