En una conversación telefónica de 30 minutos hoy con el primer ministro británcio, David Cameron, Obama le transmitió que "las frustraciones por el derrame de crudo no tienen nada que ver con la identidad nacional" británica, dijo en Londres un vocero de Downing Street.
Por su parte, la Casa Blanca señaló en un comunicado que ambos líderes coincidieron que BP debe hacer todo a su alcance para contener el derrame. "El presidente y el primer ministro discutieron el impacto del trágico derrame de petróleo en el Golfo de México", precisó el texto.
Presionado por críticas sobre la eficacia de la respuesta del gobierno estadounidense al peor desastre ambiental en la historia de Estados Unidos, Obama elevó en los últimos días el tono de sus críticas hacia BP, responsable del derrame tras la explosión el 20 de abril de una plataforma frente a las costas del Estado de Luisiana.
Obama convocó al presidente de BP, Carl-Henric Svanberg, para una reunión el próximo miércoles en Washington, criticó al director ejecutivo Tony Hayward, reclamó que los accionistas de la empresa no reciban dividendos hasta que se cubran los daños del derrame y dijo querer saber "qué traseros" debía "patear" por el desastre.
La prensa británica, en tanto, reclamaba a Cameron -que defendió la necesidad de una BP "financieramente fuerte"- que mantuviera una postura firme ante Obama durante el contacto telefónico.
"El primer ministro subrayó la importancia económica de BP para el Reino Unido, Estados Unidos y otros países", indicó el vocero de Londres. "El presidente (Obama) dejó en claro que no tiene interés en socavar al gigante petrolero británico", agregó.
Sin embargo, BP podría doblegarse ante la presión estadounidense y suspender el pago de dividendos, previsto para el 27 de julio. Es "una opción a discutir," dijo un portavoz de la empresa a la AFP, quien indicó que "habrá una reunión el lunes aunque no necesariamente se tomará una decisión sobre el punto en ese momento".
Paralelamente, la Guardia Costera estadounidense afirmó que los planes de BP para contener la fuga de petróleo en el Golfo de México no eran satisfactorios, y le dio un plazo de 48 horas para mejorarlos.
"BP debe identificar en las próximas 48 horas la capacidad adicional para contener la fuga, que pueda estar operativa para evitar el continuo vertido de petróleo", dijo el contralmirante de la Guardia Costera James Watson al directivo de BP Doug Suttles, en una carta fechada el 11 de junio y hecha pública hoy.
Cerca de 40.000 barriles de petróleo -unos 6,4 millones de litros- se vierten diariamente desde el 20 de abril en el Golfo de México debido al pozo dañado de BP, según la estimación presentada el jueves por expertos enviados por el gobierno estadounidense para evaluar el nivel del derrame.
El cálculo anterior del equipo daba cuenta de un derrame de 12.000 a 19.000 barriles de crudo diarios.
Según Watson, estas nuevas estimaciones revelan que se precisa "de manera urgente un aumento de las capacidades" de recuperación de petróleo.
De hecho, no habrá una solución permanente a la fuga de crudo hasta que esté operativo al menos uno de dos pozos -previsto para agosto- para absorber el derrame y permitir tapar la fuga con cemento.
AFP