En una historia que parece no acabar, el nuevo primer ministro japonés, Naoto Kan, alertó ayer por el "riesgo de derrumbe" que sufre la economía de ese país a causa de su gigantesca deuda, la mayor del mundo industrializado, y abogó por una reforma fiscal.
"Nuestras finanzas públicas son las peores entre los países desarrollados. Es difícil seguir llevando adelante políticas presupuestarias que dependen mayormente de la emisión de bonos del Tesoro", advirtió Kan en su primer discurso de política general ante el Parlamento. Según él, si el país sigue "emitiendo nuevas obligaciones al nivel actual, la deuda superará el 200% del Producto Interno Bruto de aquí a unos años".
Japón tiene una deuda pública de alrededor del 200% de su PIB. Para cubrir su presupuesto 2009-2010 tuvo que emitir obligaciones por un monto superior al de sus ingresos, por primera vez desde 1946. Pero el mayor problema es que más del 93% de los acreedores del Estado son instituciones financieras, empresas y particulares locales, lo que a priori reduce el peligro de quiebra del país. "Al igual que se vio con los problemas en la zona euro provocados por Grecia, hay un riesgo de derrumbe si no hacemos nada contra el aumento de la deuda pública", subrayó Kan.
Los anuncios pasaron inadvertidos en las Bolsas del mundo que cerraron ayer al alza motivadas por nuevos datos económicos positivos. En la semana las buenas perspectivas de China fue lo que hizo repuntar las Bolsas. Ayer en Wall Street el Dow Jones creció 0,4% y cerró la semana al alza por primera vez en el mes mientras el Standard & Poor`s ganó 0,4% y el Nasdaq 1,1%. En Europa se acompañó la tendencia: Madrid subió 3,95%, Francfort 0,14%, París 1,11%, Londres 0,61%.