El conflicto lácteo sigue dando coletazos. La tregua aceptada por Conaprole no era compartida por el vicepresidente de la empresa, Álvaro Lapido, quien renunció a su cargo en la mesa directiva. La decisión cayó como un "balde de agua fría".
Por este motivo, desde la tarde de ayer uno por uno los directores de la empresa intentaban comunicarse con el propio Lapido y allegados para que reviera su postura.
Lapido declaró a El País que "por el bien" de Conaprole no detallará a la prensa los motivos que lo llevaron a renunciar y confirmó que su postura es irrevocable.
La decisión del directivo de presentar la renuncia como vicepresidente de Conaprole ca-yó como "un balde de agua fría en el seno de la directiva", contó a El País un director de la empresa que prefirió mantener su nombre en reserva.
"Como lo conocemos, sabemos que va a ser difícil que revea su decisión. Nos da una pena muy grande porque se trata de un valor muy importante y de suma confianza para Conaprole", admitió una fuente de la empresa.
Lapido es ingeniero agrónomo y productor lechero, y desde hace ocho años integraba la directiva de la cooperativa láctea. Su voz era de "mucho peso" en la gestión de la firma ya que tenía un amplio conocimiento sobre el comercio internacional. En Conaprole, incluso, sostienen que la renuncia de Lapido dejará un "vacío en la gestión" de la empresa que será "difícil de suplantar".
"Cada vez que Conaprole se enfrentaba a un paro por parte de los trabajadores, Álvaro (Lapido) sufría muchísimo", contó un directivo de la firma.
Esta vez, el conflicto en la cooperativa, que superó los 20 días, terminó con la paciencia del ahora ex vicepresidente.
Cuando se resolvió si la empresa aceptaba la fórmula del gobierno para destrabar el conflicto, Lapido mantuvo su postura de no aceptar la misma quedando en minoría en el seno de la directiva.
"Este hecho terminó siendo determinante para que presentara su renuncia", explicó la fuente.
Pese a la aceptación de la fórmula de salida al conflicto propuesta por el Ministerio de Trabajo (MTSS), ni Conaprole ni su sindicato (AOEC) han resignado sus posiciones respecto al reintegro del trabajador despedido.
Incluso, un directivo de Conaprole dijo a El País que el funcionario acusado de entregar mercadería sin facturar "usó" al presidente de la empresa, Jorge Panizza, porque lo llamó a la casa y le pidió una reunión en reserva para acordar su desvinculación con la empresa. Sin embargo, el empleado optó por acudir al sindicato, hecho que posteriormente desencadenó el conflicto.
El gremio visitó ayer la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social del Senado, donde expuso su visión del conflicto. Luis Goichea, secretario general de AOEC, marcó que la próxima semana el MTSS convocaría a las partes para buscar una solución a la situación del trabajador despedido.
Los productores lecheros también hicieron su visita al Parlamento y al presidente José Mujica, a quien le trasladaron su preocupación por los perjuicios derivados del bloqueo a las exportaciones. Según las gremiales existe riesgo de perder mercados al no cumplir con los compromisos asumidos. Los productores se fueron conformes al encontrar un "eco positivo" del presidente a sus inquietudes.