VATICANO | El papa Benedicto XVI recibió al presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, con quien analizó la legislación española que permite abortar sin restricción alguna en las primeras 14 semanas de embarazo. El Vaticano dejó claro que la ley aprobada por el gobierno socialista choca con la doctrina de la Iglesia. Posteriormente una declaración de la Santa Sede insistió en la "santidad de la vida desde el momento de su concepción".
Además, ambos trataron otro proyecto de ley que prepara el gobierno y que ha causado una encendida polémica: una legislación sobre libertad religiosa que actualiza la de 1980 para reflejar los cambios ocurridos en la sociedad española con la llegada en los últimos años de más de cuatro millones de inmigrantes. El proyecto de ley ha molestado especialmente a la Iglesia española porque propone prohibir los crucifijos o estatuas religiosas en lugares oficiales públicos, como escuelas.
También ayer Zapatero se reunió con su homólogo italiano Silvio Berlusconi, con quien conversó sobre la crisis del euro y sus consecuencias en las políticas de presupuesto. "Me despido de él como si fuera un santo. Porque después de haber sido bendecido por el Santo Padre está ciertamente en una situación de absoluta gracia", dijo con tono divertido Berlusconi a Zapatero abandonando sorpresivamente la sala donde habían hecho una declaración conjunta ante los periodistas que cubrían la visita. AP Y AFP