TEHERÁN | AFP, ANSA Y AP
Irán amenazó con disminuir su relación con la Agencia Internacional de Energía Atómica al día siguiente de que la ONU votara nuevas sanciones y que sus aliados históricos, China y Rusia, le negaran su apoyo.
A pesar del tono amenazante del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad tras el anuncio de nuevas sanciones de la ONU contra su plan nuclear, no hay certeza de cómo reaccionará Teherán ante la situación.
"El Parlamento adoptará el domingo una ley prioritaria que estipula reducir las relaciones con la AIEA", indicó Esmaeel Kosari, iraní y miembro del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento a la agencia Fars.
El vicepresidente y jefe de la organización atómica iraní, Alí Akbar Salehi, indicó que su país debe "ser muy paciente y no actuar apresuradamente".
"La otra parte quiere empujar al gobierno iraní a tomar decisiones extremas, pero como de costumbre están cometiendo graves errores", dijo Salehi.
"Es muy pronto para saber qué vía escogerán los dirigentes iraníes, si la confrontación o la conciliación", estimó un diplomático en Teherán.
Tampoco hay certezas acerca de cómo actuará Irán frente a China y Rusia, dos de sus tradicionales aliados que, sin embargo, lo abandonaron y votaron en su contra anteayer.
Moscú -que desde hace años es proveedor de armas a Irán- advirtió que no tolerará restricciones más allá de las recientemente aprobadas. Resulta que dos institutos científicos rusos y la empresa estatal vendedora de armas fueron sancionadas por Estados Unidos bajo sospecha de que ayudaban a Irán a desarrollar armas nucleares, pero Washington levantó esas sanciones a cambio del apoyo de Moscú a la resolución del consejo. Esto motivó que Cancillería emitiera un comunicado afirmando que "no podemos pasar por alto las señales que nos llegan sobre las intenciones de algunos de nuestros socios de estudiar medidas adicionales, más duras contra Irán que las previstas por la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU".
El texto decía, además, que tomaría represalias si las nuevas medidas provocaran sanciones contra empresas o individuos rusos.
Además, el canciller ruso Sergei Lavrov declaró que su país evalúa con Irán la eventual construcción de nuevas centrales nucleares: "Lo estamos discutiendo prácticamente ahora", precisó Lavrov, que también explicó que mantendrán la venta de misiles S-300 a Teherán, aunque de momento se encuentra congelada. "La resolución impone límites en la cooperación con Irán en el campo de las armas ofensivas, pero no incluye a las armas defensivas".
Desde el lado chino el apoyo a las sanciones tuvo por objeto asegurar que se respete el régimen de no proliferación y se atraiga nuevamente a Irán a la mesa de conversaciones, según declaró el vocero de la cancillería Qin Gang.
"China ha reiterado en muchas ocasiones que la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU no significa que se ha cerrado la puerta a las gestiones diplomáticas", enfatizó Qin.
Pero aún no está claro cómo el voto afectará las relaciones sino-iraníes. El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad arribó ayer a Shanghai para recorrer la Feria Mundial, pero no tenía previsto reunirse con la cúpula del gobierno chino.