GAZA | ANSA Y AP
Ante la presión mundial, el ministro del Exterior israelí Avigdor Lieberman afirmó que no se levantará el bloqueo a la franja de Gaza hasta que Hamás no autorice "visitas regulares" de la Cruz Roja al sargento hebreo Ghilad Shalit, prisionero del movimiento islámico desde junio de 2006.
"Es necesario decir con claridad que la condición mínima para levantar el bloqueo consistiría en autorizar a la Cruz Roja hacer visitas de modo regular a Ghilad Shalit", subrayó el ministro. "Mientras esa condición no se cumpla, no hay razón alguna para modificar la situación existente", puntualizó Lieberman en una nota oficial.
De esta manera el secretario de Estado respondió en forma indirecta al mandatario estadounidense Barack Obama, quien al recibir anteayer en Washington al presidente palestino Mahmud Abbas, consideró "insostenible" tanto el estancamiento de la situación en la franja de Gaza como la del proceso de negociación de paz en Medio Oriente.
En tanto, el gobierno de la organización islámica Hamás declaró que no permitirá la entrada de alimentos a Gaza mientras Israel mantenga el bloqueo de su territorio.
"Gaza no necesita refrescos, sodas ni ensaladas de frutas. Gaza necesita materias primas, cemento y repuestos para las fábricas locales", declaró el ministro de Economía de Hamás, Ziad al-Zaza.
Esta semana Israel aflojó el bloqueo que mantiene desde 2007 al permitir la entrada en Gaza de ciertos alimentos, especias y otros artículos prohibidos anteriormente. Pero la autorización fue simbólica, ya que todavía rige la prohibición sobre materiales industriales y de construcción. "Tenemos fábricas locales que pueden producir sodas y refrescos. Si es abierta la frontera, las fábricas de Gaza podrán exportar ensaladas de frutas y papas fritas a la totalidad de la región", agregó.
Berlín y Londres insistieron en una investigación sobre el ataque israelí a la flota de ayuda humanitaria el 31 de mayo.