Burman sabe aprovechar situaciones cotidianas para cargarlas de simbología. Por eso Dos hermanos comienza con una acalorada reunión de copropietarios en la que se discute el gasto de una corona fúnebre. En medio de la discusión, un tímido Antonio Gasalla asoma para opinar, aclarando que una cosa es que esté quedándose en lo de su hermana y otra es que piense como ella. A partir de allí el juego quedó planteado. Lo mismo ocurre con una receta de la familia, cuyos pasos parecen esconder secretos que han pasado de generación en generación. Un viaje en motocicleta cobra la dimensión de un acto libertario, y una casita modesta pasa a ser el signo de una nueva vida. Oscilando entre los detalles de la vida diaria y las grandes metáforas, esta historia de dos hermanos, que no pueden ser más distintos, permite transitar al espectador por un cúmulo de emociones, todas algo contenidas, como las viven los propios protagonistas. Del pasado de Marcos, el personaje que tan bien interpreta Gasalla, poco hay en la historia, y eso permite al público imaginar muchas posibilidades. Su hermana, autoritaria, taimada, es también un personaje muy rico, que Graciela Borges aprovecha en sus muchos detalles.
Dos hermanos tiene escenas de antología, como la del cumpleaños de la tía Lala, donde Borges alcanza momentos brillantes. O los muchos pasos que recorre Marcos al incorporarse a un grupo de teatro, asunto que abre todo un cruce de sentidos entre la obra representada y la trama de la película. También los actores uruguayos, como Julio de León y Florencia Zabaleta, logran colocarse a la altura de las circunstancias, expresando muy bien esa frescura que Burman busca transmitir. Sin el impacto de El abrazo partido, la película deja una sensación honda y agradable.
Dos hermanos
ficha
Argentina/ 2010. Director: Daniel Burman. Elenco: Antonio Gasalla, Graciela Borges, Rita Cortese, Elena Lucena.
atención a...
La escena del velorio de la madre, que expresan las dos formas de ser (y de ver la vida) de los hermanos. Todo lo que los personajes hacen a escondidas de los demás.