Lies Hebbadj
La justicia francesa acusó de fraude a este musulmán que tiene 15 hijos con cuatro mujeres que en los últimos tres años cobraron ayudas sociales por una suma de 175.000 euros. El caso despertó la polémica cuando el ministro francés del Interior, propuso actualizar la legislación para luchar contra "la poligamia de hecho" y sugirió retirar la nacionalidad francesa a Lies Hebbadj. La poligamia y la estafa de Hebbadj se descubren cuando el gobierno francés impulsa una ley para prohibir el uso del velo islámico integral en los espacios públicos, inclusive en la calle.
Ayer, la justicia francesa acusó de estafa y fraude a las prestaciones sociales a Lies Hebbadj, un musulmán que tiene cuatro mujeres y 15 hijos, más dos que están en camino, y en los últimos tres años recibió unos 175.000 euros de ayudas sociales. Heb-badj está casado legalmente con una de sus mujeres, y obtuvo a través de ella la ciudadanía francesa.
El caso, que fue descubierto un par de meses atrás, puso sobre la mesa la necesidad de actualizar la legislación para luchar contra la poligamia.
El ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, anunció ayer que tiene intenciones de "hacer evolucionar el derecho", es decir, de actualizar la legislación para luchar contra "la poligamia de hecho" y "adaptarla" al código de la nacionalidad. Lo que se pretende es modificar la reglas para acceder a la ciudadanía francesa.
POR EL BURKA. Hebbadj fue descubierto porque su esposa fue multada por la policía por conducir vestida con un burka, que es el velo islámico integral que cubre de la cabeza a los pies y tiene una apertura a la altura de los ojos. Ya en ese momento, Hortefeux pidió retirarle a Hebbadj la nacionalidad francesa por sospecha de poligamia y de fraude a las prestaciones sociales.
Ayer, Hortefeux, que antes fue ministro de Inmigración, insistió en que "no es normal" que un extranjero que obtuvo la nacionalidad gracias a su casamiento con una francesa, conserve la ciudadanía si en los años siguientes vive "en una situación de poligamia abusando del sistema de prestación social".
"Brice Hortefeux tiene razón de estar indignado", sostuvo el actual ministro de Inmigración, Eric Besson, quien consideró la situación de Hebbadj de "moral y políticamente inaceptable".
Besson estimó que es posible "hacer evolucionar el derecho" para retirar la nacionalidad en caso de poligamia, aunque su-brayó que es un asunto "jurídicamente delicado". En este punto coincidió el presidente del Partido de Izquierda, Jean Luc Melenchon, quien intervino inmediatamente diciendo que "retirar la nacionalidad francesa fue el arma que usó el mariscal Pétain (ndlr: durante la ocupación nazi) para generar miedo entre quienes se hicieron franceses. Si un francés comete un delito, va a la cárcel. No se le quita el documento de identidad", se indignó Melenchon.
a la justicia. Desde el miércoles Hebbadj, que es dueño de una carnicería ubicada cerca de Nantes, está bajo control judicial, fue obligado a entregar su pasaporte, le prohibieron salir de Francia y debe de pagar una fianza de 10.000 euros.
Según el fiscal de Nantes, Xavier Ronsin, las cuatro mujeres de Hebbadj cobraron en los últimos tres años ayudas sociales por 175.000 euros, un dinero que también habría utilizado el inculpado. Ronsin indicó que la justicia citará a las cuatro compañeras de Hebbadj, entre éstas su esposa legal, que serán inculpadas de fraude a las ayudas sociales y de estafa.
Según estimaciones de 2006 de la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos, en Francia viven unas 20.000 familias polígamas, que significan 180.000 personas aproximadamente. (AFP)
Sólo culpable de estafa
Según Radio Francia Internacional, en Francia la ley prohíbe la poligamia y sólo considera válido el matrimonio civil. En el caso de Hebbadj, sólo una de las cuatro mujeres es su esposa; las otras tres, pese a estar casado por la iglesia con ellas, son consideradas como concubinas, amigas o acompañantes, lo que en ese país no es un delito. Sin embargo, el delito de fraude sí puede aplicarse a Hebbadj porque el sistema francés de prestación social prevé una ayuda financiera para las personas que crían solas a sus hijos. Este no es el caso de su esposa ni de sus tres concubinas pues aunque cada una vive en un domicilio distinto, Hebbadj participa en la vida de familia y tiene un salario con el que debe mantenerlas.