El Banco Mundial advirtió asimismo que "el nerviosismo de los mercados en lo que concierne a la situación presupuestal de varios países europeos con altos ingresos constituía un nuevo desafío" para la economía del planeta.
Los países en desarrollo serán el principal motor de la recuperación, ya que crecerían entre 5,7 y 6,2% anual de 2010 a 2012, según la revisión semestral de previsiones del BM. En lo que respecta a los países desarrollados, crecerían entre 2,1% y 2,3% anual en el mismo período
"La buena performance de los países en desarrollo en el actual mundo de crecimiento multipolar es tranquilizadora", dijo Justin Lin, economista jefe del organismo multilateral.
El Banco Mundial previó además una expansión del PIB global entre 3,2 y 3,5% en 2012.
"Nuestro escenario de base supone que el problema de la deuda es manejable y que los mercados financieros se estabilizan", y prevé que "los países en desarrollo se verán parcialmente afectados", precisó Justin Lin durante una conferencia de prensa en Washington.
En esa hipótesis, "la recuperación enfrentará numerosos obstáculos de envergadura a mediano plazo, sobre todo limitados flujos internacionales de capital, una elevada tasa de desempleo y capacidades ociosas que en numerosos países superarán el 10%", destaca el banco en un comunicado.
Pero la institución también diseñó un "escenario pesimista", que provocaría o sería provocado por el "default" de uno o varios países sobre sus deudas y comportaría una nueva crisis de confianza a escala mundial.
En ese caso, que el BM considera poco probable, los países desarrollados volverían a caer en la recesión en 2011, y la economía de los países en desarrollo se enlentecería sensiblemente. El crecimiento económico mundial podría reducirse 0,4 punto porcentual en 2010, 0,9% en 2011 y 1,4% en 2012.
La institución multilateral de desarrollo llamó a los países que llevan adelante políticas de rigor presupuestario a que no reduzcan su ayuda a los países pobres.
"Si a causa de una reducción de la ayuda, los países en desarrollo reducen sus inversiones en infraestructura y capital humano, ello tendrá consecuencias a largo plazo sobre los indicadores de desarrollo", desmejorando las perspectivas de crecimiento mundial, estimó Lin.
AFP