Tal como informara hoy El País, tras unos 20 días de conflicto duro, la directiva de Conaprole y los trabajadores llegaron a una tregua. La cooperativa aceptó la fórmula de salida al diferendo planteada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), lo que determinó el fin de las medidas gremiales y la instalación de una comisión negociadora.
"Todos los calificativos que ha utilizado Conaprole para referirse a las medidas del sindicato no contribuyen para la solución del diferendo. Si ese es el espíritu con el que la empresa se va a presentar en la comisión quizás no alcancen ni 10 años para solucionar esto", dijo Roberto Galli a radio Carve.
Para el dirigente sindical, la empresa se manejó bajo la "vieja teoría del patrón feudal" en el sentido de que las cosas son como Conaprole dice y no como lo sostienen los trabajadores. Con respecto a esto, señaló que todo comenzó porque "la empresa condenó a este compañero sin darle posibilidad de desmentir lo que se decía, sin darle la oportunidad de demostrar su inocencia".
Comentó que las tensiones en empresas del tamaño de Conaprole suceden cotidianamente y son normales aunque afirma que en este caso hay un doble discurso desde algunos integrantes de la empresa. "Algunos dicen que quieren relaciones laborales modernas, con sindicatos bien constituidos y por el otro lado afirman que hasta que no vean destruido el sindicato no van a parar", dijo.
Sostuvo que desde el sindicato aspiran a tener marcos de negociación que den seguridad a las dos partes y no sólo a los trabajadores como "muchos pueden creer".
"Apostamos a encontrar una solución racional que permita que las partes salgamos de esto sin costos adicionales", señalando que hasta ahora los únicos que están perdiendo dinero son los trabajadores y los productores y dejando en el aire que los único que no han visto comprometido su "bolsillo" son los directivos de la empresa.