DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
Irán anunció que enviará más barcos de ayuda a Gaza. ¿Se trata de una amenaza que, de concretarse, automáticamente agravaría la tensa situación en Medio Oriente?, ¿o es una bravuconada habitual del presidente Mahmud Ahmadinejad?
Estas interrogantes eran manejadas a determinados niveles en los servicios de inteligencia de EE.UU. desde que, en la tarde del lunes, un alto funcionario de la Media Luna Roja de Irán aseguró que su país enviaría tres barcos con ayuda humanitaria a Gaza, tras romper el bloqueo naval impuesto hace tres años por Israel.
Y para cerrar el círculo de crecientes tensiones regionales, un representante de la Guardia Revolucionaria iraní, Abdolrauf Adibzadeh, alertó que una unidad militar se sumaría a la flotilla para asegurar le protección ante cualquier intento de abordaje o ataque israelí.
A su vez en el correr de esta semana quedaría aprobada, según lo afirman las grandes potencias, la resolución del Consejo de Naciones Unidas aplicando sanciones más severas a Teherán por la negativa de permitir controles severos en sus plantas de fabricación de uranio enriquecido. La versión, casi oficial, señala que 12 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU votarán a favor de mayores sanciones a Irán, incluyendo a los 5 miembros permanentes con derecho a veto -EE.UU., Rusia, Francia, Reino Unido y China-. Anunciaron que se opondrán Brasil, Turquía y Líbano.
En tanto, dentro de todo ese confuso y ardiente clima de enfrentamiento en Medio Oriente, se discute a nivel mundial el camino a seguir para aclarar el sangriento episodio ocurrido entre la flotilla con ayuda humanitaria, bajo bandera turca, frente a las costas de Gaza, en la madrugada del lunes 31 de mayo.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y la mayoría de los países ya se han pronunciado por la integración de una comisión investigadora internacional. Israel ha reiterado que no admitirá esta vía, aunque acepta designar una comisión israelí, presidida por un reconocido experto e integrada por dos figuras del exterior que no despierten resistencia en el terreno internacional. Este criterio también es compartido por la Casa Blanca y el Depar-tamento de Estado. El porta-voz de Hillary Clinton, Philip Crowley, en reciente reunión con la prensa señaló que su país apoya el criterio de una comisión con fuerte participación israelí, bajo el argumento de que se trata de un país con sólida democracia cuyos organismos merecen la mayor confianza internacional.
Cabe agregar que hoy visitará la Casa Blanca, especialmente invitado por el presidente de EE.UU., Barack Obama, el presidente de la Autoridad Palestina, Abbas, en un encuentro que estaba programado antes de todos los recientes sucesos que obligaron a suspender la planificado reunión con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Según se comenta, Abbas va a reclamar "mano dura" en el problema de Medio Oriente para continuar las conversaciones indirectas de paz y a exigir el levantamiento del bloqueo impuesto por Israel a la franja de Gaza.
En cuanto al aviso realizado por las autoridades de Irán, sobre el envío de barcos con ayuda humanitaria, trascendió que se encuentran en plenas conversaciones con terceros países (los cuales no mencionan) para coordinar y darle más respaldo a la acción naval. El conferencista de la Guardia Revolucionaria iraní dijo que el operativo será coordinada con la Cruz Roja Internacional, "un camino para obligar a Israel a respetar el derecho internacional y permitir que la ayuda pase sin interferencias a la franja de Gaza".
Los datos, proporcionados por el periodista Edward Yeranian, desde El Cairo, indican que Adibzadeh situó la ayuda en 30 toneladas de equipo médico que enviarán en avión a Egipto para la entrada por tierra a la franja de Gaza.
Estos planteos son analizados a fondo, tanto por personal especializado americano como de Egipto. Se señala que en diciembre del año 2008 existió una intentona de ayuda de los iraníes a Gaza que fue detenida por la marina israelí.
Los analistas indican que si no solo es una alharaca y se trata de un plan real, "el solo hecho de que la Guardia de la Revolución se integre a la flotilla humanitaria iraní" provocaría un choque de muy serias consecuencias. Lo mismo sucedería con los envíos por tierra. En la actualidad la única vía de acceso es a través de Egipto, país que no mantiene relaciones con Irán.
Primer ministro turco logra condena internacional a Israel por el ataque
ESTAMBUL | Turquía logró ayer una primera condena internacional a Israel. En una cumbre regional de Seguridad celebrada en Estambul, 20 países asiáticos -con Rusia, China e Irán a la cabeza- respaldaron la petición del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, de condenar al Gobierno de Benjamin Netanyahu por el asalto a la flotilla de ayuda a Gaza en aguas internacionales.
Con su desafiante actitud hacia Israel, Erdogan se ha convertido en un nuevo caudillo político en el mundo islámico en general y en el árabe, en particular. Los manifestantes palestinos o libaneses invocan ahora al jefe del Gobierno turco en las marchas y al menos un recién nacido en Gaza ha recibido el nombre de Erdogan.
Todos los países reunidos, excepto Israel, expresaron su "seria preocupación y condena a las acciones de las fuerzas israelíes" contra la flotilla de ayuda a Gaza. Denunciaron el ataque como una "violación flagrante" al derecho internacional y manifestaron su apoyo a las Naciones Unidas para la creación de una comisión internacional de investigación.
"Es la manifestación clara de la forma en la que Israel se ha aislado", declaró a la prensa el presidente turco Abdula Gül, que presidía esta cumbre de la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Construcción de Confianza en Asia (CICA).
Erdogan, habitualmente más vehemente que Gül, con quien fundó hace una década un movimiento islamista político moderado en Turquía, no vaciló en arremeter de nuevo en un tono amenazador: "Daremos todos los pasos que sean necesarios, pero Israel tendrá que pagar un precio por nuestros mártires" (los 9 activistas muertos en el abordaje israelí al buque turco Mavi Mármara). El primer ministro turco intentó templar sin embargo los ánimos al asegurar: "En Turquía somos pacientes, y proseguiremos este proceso con paciencia". EL PAÍS DE MADRID Y AFP