BEIJING | AP
China advirtió ayer que mantendrá un estrecho control sobre Internet y bloqueará cualquier texto que considere subversivo o perjudicial para la "unidad nacional".
El gobierno dio a conocer su "Libro Blanco" en el que expone la política oficial, tres meses después de que una polémica en torno a la censura llevó a Google Inc. a cerrar su máquina de búsqueda basada en el territorio continental. Según el Libro Blanco, Internet debe subordinarse a las leyes del país y la comunidad internacional debe entender "las preocupaciones sobre la seguridad".
Según el documento, había 384 millones de usuarios de Internet en China a fines de 2009, alrededor del 29% de la población. El gobierno quiere elevar esa cifra a 45% en los próximos 5 años, al extender la Internet a las zonas rurales, donde dice que hay una "brecha digital".
Internet cumple "una función irremplazable al acelerar el desarrollo de la economía nacional" y afecta tanto el trabajo cotidiano como la educación y el estilo de vida, dice el libro.
Sin embargo, China, que censura habitualmente páginas tales como Facebook, YouTube y Twitter, no da señales de flexibilizar la llamada "Gran Muralla Cortafuego", la red de filtros que impide a los cibernautas chinos ver material en línea que el gobierno considera objetable.
La traducción oficial al inglés del Libro Blanco menciona a Twitter -aparentemente un error, ya que esa red social estadounidense está vedada en China desde el año pasado- como ejemplo de un servicio en rápida expansión que permite a la gente expresarse, mientras que la versión china sólo habla de microblogs.
El documento de 31 páginas no da ejemplos concretos de los contenidos a vedar y sólo dice que la ley china prohíbe la difusión de "contenidos que subvierten el poder estatal, socavan la unidad nacional, afectan el honor y los intereses nacionales, incitan al odio étnico y la secesión", además de la pornografía y el terror.