PABLO ROSSI
Entran a un local de pagos y al ser atendidos colocan en la ranura de la ventanilla una botella con combustible para vulnerar el blindaje. Bajo la amenaza de prender fuego el comercio, exigen el dinero de las cajas. La nueva moda de los asaltantes.
El ingenio de los delincuentes para consumar los robos parece no tener fin. El viernes por la tarde, la Policía identificó un nuevo modus operandi para intentar burlar el blindaje de los locales de cobranza.
Dos hechos similares tuvieron lugar en jurisdicción de la Seccional 12ª, con pocos minutos de diferencia, y despertaron la atención de las autoridades por la peligrosidad que encierra esta modalidad.
En el primero de los casos, dos delincuentes ingresaron a cara descubierta a un local de pagos ubicado en San Martín y Regimiento 9. Al ser atendidos, deslizaron una botella con combustible. Ante la sorpresa de los funcionarios, los atracadores exigieron el dinero con arma en mano y bajo amenaza de prender fuego el local.
El atraco no se consumó. No obstante, fue una señal de alerta para la Policía y los locales de cobranza, que deberán tener en consideración esta nueva moda delictiva.
Horas más tarde, el mismo escenario se repitió en un local de cobranzas de Burgues esquina Carmelo, con dos delincuentes como protagonistas.
Uno llevaba una botella con nafta. El otro "una posible granada" según la versión de la Jefatura de Policía.
Desde detrás del vidrio blindado los funcionarios se negaron a darles el dinero, por lo cual los delincuentes se fugaron, derramando, en su huida, el combustible que llevaban en la botella.
La Policía identificó a los atracadores por las filmaciones de seguridad. Desde la 12ª afirmaron a El País que las rapiñas se frustraron porque "hay un buen número de móviles patrullando la zona durante el día", hecho que dificulta los ilícitos.